Dispositivos básicos del aprendizaje: Atención y Motivación



Atención y Motivación

No hay aprendizaje si no hay condiciones adecuadas en el sistema nervioso central que lo hagan posible. La motivación es el conjunto de condiciones que hacen posible el aprendizaje, y que lo hacen necesario. Identificamos motivación con un estado de excitabilidad óptima para iniciar un condicionamiento como una de las condiciones del sistema nervioso central que  hacen posible un proceso de aprendizaje. Suponemos que depende de factores humorales que sensibilizan la estructura del sistema nervioso. Cuando se habla de motivación en un sentido psicológico se hace referencia a un estado de receptividad que incluye factores atencionales y sensoperceptivos.
Los estudios fisiológicos de la atención, en su mayoría se refieren a fenómenos fisiológicos propios de la sustancia reticular del tronco encefálico y a los núcleos inespecíficos del tálamo.

Bremer comprobó que las manifestaciones electroencefalográficas y del comportamiento eran distintas en un animal de experimentación, si se seccionaba el tronco cerebral, separado del bulbo de la médula (encéfalo aislado), que si se cortaba el tronco cerebral separándolo del cerebro a nivel de los pedúnculos cerebrales (cerebro aislado). La diferencia entre ambas separaciones era la posesión o no del tronco encefálico.  Los registros electroencefalográficos, mostraron que en el caso del cerebro aislado se observaba un trazo formado por grandes ondas lentas, características del sueño; en el caso del encéfalo aislado el trazado presentaba ondas pequeñas y rápidas características de la vigilia. En el cerebro aislado el animal mostraba sueño, en el encéfalo aislado presentaba cierto grado de alerta. La conclusión a la que llegó Bremer es que la diferencia entre el estado de sueño y vigilia depende de la conexión del tronco cerebral con los hemisferios. La importancia del tronco cerebral para la vigilia depende del hecho de que todas las vías sensitivas y sensoriales pasan por él.

Moruzzi y Magoun demostraron que la estructura relacionada con el estado de vigilia era la sustancia reticular del tronco cerebral. Estimulando determinadas zonas de la sustancia reticular era posible despertar animales que estaban levemente anestesiados. Lesiones en estas zonas ocasionaban un estado de adormecimiento que podía irse profundizando en relación con la extensión del daño causado a la sustancia reticular.
La sustancia reticular ejerce una acción sobre la totalidad de la corteza cerebral mediante fibras que alcanzan a esta de modo difuso y generalizado. Cualquier estimulación de la sustancia reticular determina una excitación correspondiente de la totalidad de la corteza, y una elevación de su tono funcional, que se expresa por cambios en electroencefalográficos, que pasan de las ondas lentas de la anestesia a las rápidas de la vigilia (desincronización del electroencefalograma). Si se aumenta la intensidad de la estimulación se intensifica el estado de alerta.

La zona que ejerce una influencia facilitadora del alerta cortical es la del límite protuberancia-pedúnculos cerebrales, las que tienen una influencia inhibitoria sobre el estado de alerta cortical son las inferiores.
La estimulación de la sustancia reticular mostro la existencia de dos tipos de respuesta: una rápida y una lenta. La respuesta rápida sugiere una relación  retículo cortical directa, la lenta indica la existencia de varias neuronas interpuestas (circuitos automantenidos).
No sólo los estados de vigilia-sueño dependían de la influencia de la sustancia reticular sobre la corteza, sino que también el estado atencional era un resultado del nivel de excitabilidad de la corteza para la recepción de estímulos sensoriales. El reflejo de orientación-investigación descubierto por Pavlov, se corresponde con los efectos experimentales de la estimulación de la sustancia reticulada. SARA (sustancia reticular activadora ascendente) es la que eleva el nivel de excitabilidad de la corteza cerebral. La sustancia reticular recibe muchas colaterales de grandes vías ascendentes y descendentes,  y además cuenta con circuitos reverberantes, es decir que en un instante  recibe una cantidad importante de estímulos provenientes de la estimulación de varios canales sensoperceptivos  o motores que mantienen su propio estado funcional en un nivel alto, el efecto que ejerce sobre la corteza cerebral es continuo.  La relación entre la sustancia reticulada y la corteza no es unilateral, en la corteza cerebral se originan estímulos que estimulan a la sustancia reticular.  Influencias: retículo-corticales, cortico-reticulares, circuito cerrado.

Dell y colaboradores descubrieron que la sustancia reticular puede ser estimulada por sustancias fisiológicas como la adrenalina.

Dempsey y Morison comprobaron que los núcleos inespecíficos del Tálamo  contribuyen a mantener la atención tónica y específica, es decir enfocada en la actividad de un solo analizador o varios relacionados, lo mismo que la sustancia reticular.

Dos tipos de atención:
Fásica: brusca y de breve duración. Ligada al reflejo de orientación y a la estimulación súbita, tanto de la sustancia reticular como del sistema talámico difuso. Para que se den el fenómeno de atención fásica, deben coexistir una estimulación sensorial con un grado definido de alerta cortical: la estimulación determina la respuesta atencional en cuestión, cuya magnitud dependía del grado de alerta cortical. Una respuesta atencional a un mismo estímulo puede ser muy débil o excesiva, según  el nivel de excitabilidad.
Tónica: sostenida. Mantenimiento de un nivel adecuado de receptividad, de uno o varios canales sensoriales. El mantenimiento de este nivel de receptividad estaría garantizado por los dispositivos fisiológicos y por la estimulación descendente desde la corteza cerebral a los dispositivos subcorticales, por las fibras córtico reticulares. Este circuito incesantemente recorrido por una estimulación adecuada tiende a mantener un tono sostenido de excitabilidad cortical para determinados tipos de estimulaciones que se están recibiendo, estas estimulaciones están a su vez siendo sometidas a la actividad analítico sintética propia de la corteza cerebral. Esta misma actividad genera la estimulación descendente para mantener en un adecuado orden el nivel de trabajo.  

Ambos tipos de atención se influyen recíprocamente, a veces es necesario suscitar un reflejo de orientación para lograr un nivel adecuado de atención tónica.
Habituación: fenómeno sensorial de aprendizaje negativo. Cuando un estímulo monótono se repite decrece la magnitud de los potenciales provocados desciende hasta aplanarse. Se trataría de un resultado directo de un bloqueo de los impulsos aferentes por la acción de la sustancia reticular, acción de filtro a partir de esta zona con estímulos que no serán útiles. 

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