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Textos y Resúmenes de Psicología

Material de estudio para estudiantes de Psicología y carreras relacionadas.




INTRODUCCIÓN


El término investigación, procedente de la ciencia, ha permanecido por diversos motivos alejado de las preocupaciones de muchos psicoanalistas. Lo cual no indica que el psicoanálisis como tal no se interese ni por la investigación, ni por la ciencia, no hay que olvidar que Freud definía al psicoanálisis como un: "Método para la investigación de procesos anímicos capaces inaccesibles de otro modo. De un método terapéutico de perturbaciones neuróticas basado en tal investigación. De una serie de conocimientos psicológicos así adquiridos, que van constituyendo una nueva disciplina científica". Siendo lo común en estas tres definiciones la investigación y el método para constituir una disciplina científica.
Freud siempre tuvo pretensiones científicas para el psicoanálisis, una ciencia, que por su juventud todavía no se había posicionado como tal: "El psicoanálisis es una ciencia muy joven, incompleta" . Esta cientificidad del psicoanálisis a pesar que no fue negada por Lacan si fue por él cuestionada, sobretodo cuando se le exigía al psicoanálisis que para ser "científico" tenía que ser "objetivo":
"He hablado de esa especie de objeción que podría ocurrírseles a espíritus formadas en una cierta disciplina, con el pretexto de que el psicoanálisis se presenta como ciencia, para introducir la exigencia de que sólo hablemos de cosas objetivables, a saber, aquellas cuya conformidad con la experiencia se pueda determinar. Por el sólo hecho de de hablar de sujeto, la experiencia se convertiría en algo subjetivo y no científico."


Siendo así el psicoanálisis de cierta manera permaneció alejado de la ciencia y de su modelo de investigación, o para ser más exactos de la investigación científica positivista (cuantitativa) imperante durante décadas, la cual dejaba de lado todo, o lo que es peor, desvalorizaba todo aquello que sonara a subjetivo. Cuestión que la misma ciencia ha ido revaluando en los últimos años con la entrada en vigencia de modelos y métodos de investigación más flexibles como los cualitativos, dándole un lugar primordial a lo subjetivo, siendo en este tipo de investigaciones la subjetividad materia de estudio para la ciencia: "La ciencia no es sólo racionalidad, es subjetividad"
Esta manera de ver la ciencia y la investigación está más acorde con el psicoanálisis, por basarse también ella en lo subjetivo: "Lo subjetivo es para nosotros lo que distingue el campo de la ciencia en que se basa el psicoanálisis, del conjunto del campo de la física".
La subjetividad aparece, según el investigador cubano González Rey, para superar las viejas discusiones interminables y estériles de lo social - individual, lo interno – externo, etc: "La subjetividad, como hemos afirmado en otras obras, presupone superar un conjunto de dicotomías que han caracterizado las producciones teóricas en las ciencias humanas, como son las dicotomías entre lo social – individual, lo interno- externo, lo afectivo - cognitivo, lo intrapsíquico - interactivo".
Oposiciones que también para Freud eran inútiles, y que él trató siempre de superar, por ejemplo, cuando quita la línea divisoria de lo social y lo individual:
"La oposición entre psicología individual y psicología social o colectiva, que a primera vista puede parecernos muy profunda, pierde gran parte de su significación en cuanto la sometemos a más detenido examen... En la vida anímica individual aparece integrado siempre, efectivamente, el otro, como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado"
Lacan siguiendo el camino de Freud trata de mostrar que lo externo y lo interno no son dos lugares completamente diferentes, incluso para él, uno de los grandes inconvenientes para el sujeto es que necesita establecer una relación con otro primordial para poder constituirse, al cual se aliena, y que en últimas es él mismo, pero del cual se tiene que diferenciar para poder ser. Lo que permite esta paradoja es precisamente la no diferencia entre el sujeto y el Otro en un primer momento.
Al ser el sujeto del psicoanálisis, un sujeto dividido por aquello que dice y que sabe, saber que es inconsciente, coloca al sujeto como un ser en falta: "El inconsciente es algo que habla en el sujeto, más allá del sujeto, e incluso cuando el sujeto no lo sabe, y que dice más de lo que supone". Lacan representa esta división Subjetiva con la botella de klein, un toro o una banda de Moebius, todas superficies topológicas que se caracterizan por sus cortes que muestran no tener ni derecho ni revés: "Este atravesamiento de la banda sin derecho ni revés nos permite dar una figuración suficiente del sujeto como dividido. Este atravesamiento da, precisamente, la división del sujeto mismo en el centro, en el corazón del sujeto".
Al pertenecer la subjetividad a la ciencia, pasa esta a "recuperar el lugar central del científico como sujeto y, con ello, el lugar central de lo teórico en la producción científica, que es uno de los principios de lo que hemos definido como epistemología cualitativa".
La epistemología cualitativa es una manera de buscar formas diferentes de producción de conocimiento " que permitan la creación teórica acerca de la realidad plurideterminada, diferenciada, irregular, interactiva e histórica, que representa la subjetividad humana".
Es así que la epistemología cualitativa que este autor propone (Fernando González Rey) y la subjetividad van de la mano, lo cual permite el acercamiento del psicoanálisis a este modo de concebir la investigación, y más cuando ya no se considera a lo investigado como algo objetivable (conceptos de persona, personalidad, individuo, etc., han tenido el carácter de objetos de estudios durante mucho tiempo).
El psicoanálisis se encarga del sujeto, sujeto que no debe confundirse con el individuo (que fue una de las maneras que utilizó la psicología y cierto psicoanálisis para objevizar su estudio y poder ser científico): "Con Freud irrumpe una nueva perspectiva que revoluciona el estudio de la subjetividad y muestra, precisamente, que el sujeto no se confunde con el individuo".
El psicoanálisis al decir que el sujeto no puede equipararse al individuo, trata de decir que el individuo ni otra entidad pueden agotar al sujeto, es un sistema abierto y en proceso como dice González Rey: "Considero la subjetividad como el sistema de significaciones y sentidos subjetivos en que se organiza la vida psíquica del sujeto y la sociedad, por lo tanto, la subjetividad no es una organización intrapsíquica que se agota en el individuo, sino, un sistema abierto y en proceso que se caracteriza también la constitución de los procesos sociales".
Entonces una investigación científica que tenga en cuenta la subjetividad no va en contravía del psicoanálisis, ya que el sujeto "sobre el que operamos en psicoanálisis no puede ser sino el sujeto de la ciencia"

FUNDAMENTOS DEL MÉTODO
"Hemos oído expresar más de una vez la opinión de que una ciencia debe hallarse edificada sobre conceptos fundamentales, claros, precisamente definidos. En realidad, ninguna ciencia, ni aún la más exacta, comienza por tales definiciones. El verdadero principio de la actividad científica consiste más bien en la descripción de fenómenos, que luego son agrupados, ordenados y relacionados entre sí"(15).
En esta frase Freud expone su concepción de la ciencia, detallando su método de descripción, agrupación, ordenamiento y relación de fenómenos, siendo lo central la producción teórica de su práctica clínica, es decir, su manera de investigar y darle a esa investigación un carácter serio o científico:
"El psicoanálisis es una notable combinación, pues comprende no sólo un método de investigación de las neurosis sino también un método de tratamiento basado en la etiología así descubierta. Puedo comenzar diciendo que el psicoanálisis no es hijo de la especulación sino el resultado de la experiencia; y por esa razón, como todo nuevo producto de la ciencia, está inconcluso. A cualquiera le es dado convencerse por sí mismo, mediante sus propias indagaciones, de la corrección de las tesis en él incorporadas, y contribuir al ulterior desarrollo de los estudios" .
La investigación freudiana esta ligada a la experiencia y es inconclusa, lo que la convierte en un proceso inacabado y constante, es decir que no es rígida, ni tampoco se opone a los nuevos conocimientos que la experiencia aporte. Estas características son las mismas que González Rey le atribuye a la investigación cualitativa:
"Una de las características epistemológicas que atribuimos a la investigación cualitativa es su naturaleza teórica; lo cual no implica un divorcio con lo empírico, sino lo subraya como vía de producción de conocimiento en la cual el lugar de la teoría es momento central. Este lugar no se define por su uso como marco supraindividual rígido, que se opone a nuevas ideas y conceptos empíricos, sino se entiende como teoría articulada y conducida activamente, por el investigador quien representa un momento vivo a través de la producción intelectual"
La construcción teórica es esencial para darle sentido a esos fenómenos inaccesibles de forma directa al investigador (la inaccesibilidad inconsciente por parte de la conciencia), aportando así a la producción de conocimiento: "La epistemología implícita que Freud nos legó es una aproximación cualitativa a la producción de conocimiento"
Conocimiento que no sólo es producido por el sujeto investigador sino por el sujeto investigado: "La epistemología Freudiana nos reporta una forma de producción cualitativa de conocimiento en la que se destacan su carácter interpretativo, singular y en permanente desarrollo, así como el papel del sujeto como productor de conocimiento".
De este modo el "El interpretante es el analizante", aquel al que el analista da la palabra para que elabore un decir, un decir que diga sobre su subjetividad. Así opera el psicoanálisis, sin herramientas estandarizadas, legitimándose por el momento de su producción: "Las ideas desarrolladas en la psicoterapia, el diagnóstico u otras formas de práctica profesional se legitiman por su significación en el momento de la producción de conocimiento, para lo cual no necesitan fundamentación estandarizada".
Hay así una articulación permanente entre las observaciones recogidas en la experiencia y los conceptos e hipótesis que permiten dar cuenta de ellas, no siendo la investigación para Freud un proceso lineal, sino un proceso donde la confrontación, construcción y reconstrucción son permanentes:
"El progreso de la labor científica se cumple semejantemente a como el análisis. Emprendemos la labor abrigando determinadas esperanzas, pero tenemos pronto que abandonarlas. La observación nos revela tan pronto aquí como allá algo nuevo, sin que de momento nos sea posible reunir tales fragmentos en un todo. Arriesgamos entonces hipótesis y edificamos construcciones auxiliares, que luego, de no confirmarse, retiramos; hacemos gasto de amplia paciencia; acogemos abiertamente todas las posibilidades, y renunciamos a convicciones anteriores para no desatender bajo su coerción nuevos factores inesperados, y al final de todos nuestros esfuerzos hallan su recompensa; los descubrimientos dispersos se adaptan unos a otros; logramos la visión de toda una parte del suceder anímico, y hemos llevado a buen puerto nuestra labor y estamos libres para emprender otra"
El investigador y los sujetos investigados son los constructores del proceso investigativo (los instrumentos en las investigaciones cuantitativas eran los que construían la información), por este motivo los instrumentos pierden su importancia, y pasa a ser lo primordial la relación entre el investigador y lo investigado:
"El investigador y sus relaciones con el sujeto investigado son los principales protagonistas de la investigación, y los instrumentos dejan de tener el lugar protagónico. El investigador, por su parte, adquiere un papel esencial, en tanto no representa una entidad objetiva, homogeneizada por el tipo de respuestas que debe dar sino que es reconocido por su singularidad como responsable por la calidad de su expresión, que estará relacionada con la cualidad de su vínculo con el investigador"(23)
El psicoanálisis ha tomado esta relación del investigador con el investigado como algo provechoso, incluso para la labor terapéutica misma, relación que se ha dado en llamar trasferencia, siendo esta unos de sus pilares: "No debe creerse que el análisis crea la trasferencia y que esta sólo aparece en él. Por el contrario, el análisis se limita a revelar la trasferencia y a aislarla. Trátase de un fenómeno generalmente humano que decide el éxito de toda influencia médica, y domina, en general, las relaciones de una persona con las que le rodean".
Al psicoanálisis se le ha criticado su método, donde no aparecen instrumentos cuantificables ni objetivables, sólo el hacer hablar al paciente es el objetivo de dicho método, la palabra del paciente es lo primordial: "No usa instrumento, ni siquiera para reconocer ni recetar medicamento alguno... El analista recibe al paciente a una hora determinada, le deja hablar, le escucha, le habla a su vez y le deja escucharle"


Este método siempre ha sido visto como demasiado subjetivo para ser tenido en cuenta por la investigación científica, pero en palabras de González Rey es un método que utiliza la investigación cualitativa, siendo lo subjetivo su interés principal:
"La investigación cualitativa no comprende a una definición instrumental, es epistemológica y teórica, y está apoyada en procesos diferentes de construcción de conocimiento, orientados al estudio de un objeto distinto del de la investigación cuantitativa tradicional de la psicología. La investigación cualitativa se orienta al conocimiento de un objeto complejo: la subjetividad... La historia y el contexto que caracterizan al desarrollo del sujeto marcan su singularidad" 
Singularidad que no descuida el psicoanálisis:
"El progreso de Freud, su descubrimiento, está en su manera de estudiar un caso en su singularidad. ¿Qué quiere decir estudiarlo en su singularidad? Quiere decir que esencialmente, para él, el interés, la esencia, el fundamento, la dimensión propia del análisis, es la reintegración por parte del sujeto de su historia hasta sus últimos límites sensibles, es decir hasta una dimensión que supera ampliamente los límites individuales. Lo que hemos hecho juntos, durante estos últimos años, es fundar, deducir, demostrar esto en mil puntos textuales de Freud" .
Es por eso que el estudio de caso es desde Freud la vía que utiliza el psicoanálisis para construirse y resignificarse como una disciplina: "Es que también el psicoanálisis es una práctica subordinada por vocación a lo más particular del sujeto, y cuando Freud pone en ello el acento hasta el punto de decir que la ciencia analítica debe volver a ponerse en tela de juicio en el análisis de cada caso".

EL ESTUDIO DE CASOS
La historia de la medicina y de todas las disciplinas afines se ha construido a través del estudio de casos. Pero este método al ser también influenciado por el positivismo y las investigaciones cuantitativas sólo tenían en cuenta el estudio de casos cuando estos tomaban como muestra una cantidad considerable, es decir, que el estudio de casos era válido siempre y cuando su muestra fuera numerosa o "representativa", la cual se pudiera cuantificar. El otro aspecto del estudio de casos para resaltar era su carácter excepcional o del estudio de casos raros, o aquello que no entraba en la generalización de la teoría o la ciencia.
Un estudio de casos sólo era válido si se podía constatar de forma inmediata (empirismo), es decir, si el decir de un paciente era constatable, ¿cómo?: mediante la verificación empírica, por ejemplo la palabra de un paciente en un estudio de caso no era válida por su condición subjetiva, y sólo era tenida en cuenta para fundamentar algún signo comprobado, o un signo verificable objetivamente. Ante esta manera de operar Freud tenía un problema: ¿cómo se podía constatar el inconsciente, cuando este es de lo particular?
Era tan fuerte esta manera de hacer investigación científica, que Freud ante lo mostrado por un caso dudaba de su generalización (Freud también era producto de su época): "La única objeción admisible era la de si debía generalizar un hecho comprobado tan sólo en un único caso; pero las circunstancias descubiertas me parecían de naturaleza tan fundamental, que, una vez demostradas en un caso de histeria, tenían, a mi juicio, que aparecer integradas en todo enfermo de este orden".
Pero Freud no retrocede ante el hecho particular que le presenta un caso, y en contravía de la ciencia de su época se da cuenta que la singularidad es importante, un caso podía tener un gran valor para la teoría (que pretende ser general), por la evidencia de su misma singularidad:
"Como Freud siempre lo subrayó, cada caso deber ser estudiado en su particularidad como si ignorásemos la teoría. El valor ejemplar de este caso particular reside en su simplicidad, del mismo modo que en geometría puede decirse que un caso particular puede tener una deslumbrante superioridad de evidencia en relación a la demostración, cuya verdad, debido a su carácter discursivo, permanecerá velada bajo las tinieblas de una larga serie de deducciones"
La singularidad desde el psicoanálisis es legitimada a través del estudio de caso, aportando a la teoría y a su vez, a la misma práctica:
"Las ideas que estén en desarrollo durante el curso de una investigación serán constitutivas del sentido subjetivo de las reflexiones y acciones que el sujeto emprenda en cualquier ámbito de su práctica profesional. Este es, quizás, uno de los aspectos de mayor interés epistemológico en la evolución implícita del psicoanálisis, en la cual las ideas generadas por Freud en la psicoterapia retroalimentan inmediatamente su teoría y ésta, a su vez, creaba influencias sobre la práctica terapéutica"
Para el psicoanálisis lo singular, lo particular del estudio de casos tiene un valor generalizable, porque permite ir hasta la estructura del sujeto, eso particular que puede ser universalizable:
"De hecho, sabemos desde ahora que es a nivel de lo particular que surge siempre lo que para nosotros es función universal… lo que ocurre, ocurre esencialmente a nivel de la estructura; y la estructura, hay que recordarlo, y justam ente creo que hoy, antes de avanzar un paso, es necesario que se los recuerde, es lo que hemos introducido particularmente como especificación del registro de lo simbólico" .
El sujeto se estructura en lo simbólico: "lo simbólico es lo que nos brinda todo el sistema del mundo". Sujeto que se estructura por medio de su historia y a la cual el analista va a poder acceder por el decir del mismo sujeto: "Sólo en el decir es localizable algo de la estructura del sujeto. Ahora bien, para establecer un diagnóstico debemos contar con la estructura".
El diagnóstico psicoanalítico es un diagnóstico estructural, lo cual lo diferencia de la medicina de corte positivista donde impera el signo verificable y objetivo.
La estructura es propia del sujeto, de su historia y por tanto de su particularidad, y el psicoanálisis puede mostrar lo estructural de un sujeto por intermedio de su decir (lo cual constituye el método psicoanalítico). Esta particularidad puede ser generalizable ya que lo estructural permite que haya un campo donde se puede afirmar (generalizar) la subjetividad (lo particular).
El punto de referencia de generalización son los rasgos estructurales, que son especies de carteles de señalización impuestos por la dinámica del deseo y su relación con el Otro (con mayúsculas porque es el otro primordial):
"Estos diagnóstico estructurales se manifiestan, pues, en el despliegue del decir, cual brechas significativas del deseo expresadas en el habla… Como tales, si pueden suministrar informaciones sobre el funcionamiento de la estructura, es sólo porque representan los carteles de señalización impuestos por la dinámica del deseo. De hecho, la especificidad de la estructura de un sujeto se caracteriza ante todo por un perfil predeterminado de la economía de su deseo, regida esta por una trayectoria estereotipada. A semejantes trayectorias estabilizadas las llamaré, rasgos estructurales" .
La subjetividad surge de la relación del sujeto con el Otro: "Pero la forma de esta relación del sujeto con el Otro, ya la conocemos, y ello tras haber insistido en la necesariedad con que nuestra reflexión nos propone el término de subjetividad" . Relación donde también va a surgir el modo como este sujeto gestiona su deseo que administra los significantes. Hay que recordar que hay una parte determinada de los significantes, y hay otra parte que no obedece a ningún principio electivo estable: "Paralelamente a la indeterminación relativa de la elección de los significantes que intervienen en esta formación del inconsciente, existe una determinación insoslayable: se trata de una determinación en la que la administración del material significante se efectúa en la ignorancia del sujeto. Esta administración es característica del funcionamiento de la estructura, o sea, de cierto modo de gestión del deseo" .
Esta manera de ver lo estructural del sujeto en el psicoanálisis no se fundamenta en ningún principio o lógica casualista como la inducción o la deducción, lógicas que han imperado en la ciencia positivista, para algunos autores el psicoanálisis es un proceso heurístico, donde los nuevos descubrimientos van ampliando el núcleo teórico, descubrimientos que no se dan por el azar sino a través de un método: "vemos que la heurística freudiana apunta a construir un programa de investigación de los procesos psíquicos utilizando un método científico que prohíbe la mera especulación filosófica o metafísica" 
El valor heurístico del psicoanálisis ha sido señalado por muchos psicoanalistas como Juan David Nasio (Los más famosos casos de psicosis. Paidós. Argentina 2001); Joel Dor (Estructuras clínicas y psicoanálisis. Amorrortu editores. Buenos Aires, 2000); Paul Laurent Assoun (Introducción a la epistemología Freudiana. Siglo veintiuno. México, 1982); en Colombia por Gerardo Bolívar Ochoa (Historia interna de la teoría freudiana. Editorial Universidad de Antioquia. Medellín 2000), entre otros. Esto permite visualizar la lógica del método psicoanalítico, que va más allá del concepto de inducción y deducción, incluso comparándolo con modelos que intentan superar lo deductivo y lo inductivo, como el modelo abductivo de Pierce, vía que han tomado los argentinos Gabriel Pulice, Oscar Zelis y Federico Manson a través de varios artículos con respecto al tema.
González Rey en un intento de superar este obstáculo lógico y metodológico le llama a esta lógica: configuracional, la cual tiene el mismo carácter lógico de la inducción y la deducción, con la diferencia que el investigador es el centro del proceso productivo:
"La lógica configuracional se diferencia de la inducción y de la deducción en que está apoyada por lo procesos constructivos del investigador, los cuales no están determinados por lógicas externas al curso de su pensamiento, sino por las necesidades que aquel experimenta durante su producción intelectual..la lógica configuracional se caracteriza por la producción teórica del investigador frente a un conjunto de influencias que no expresan un orden explícito" 
El psicoanálisis es un ejemplo como una disciplina puede desarrollar sus ideas y su práctica a través del análisis de un caso (de su particularidad y singularidad), idea que Freud a pesar de las oposiciones conceptuales de la investigación y de la ciencia de su época defendió, defensa que hoy en día no sería tan ardua, ya que para la investigación cualitativa según González Rey, la cantidad no es un factor importante, sino la cualidad y el momento del proceso investigativo: "El conocimiento científico, desde este punto de vista cualitativo, no se legitima por la cantidad de sujetos estudiados, sino por la cualidad de su expresión. El número de sujetos a estudiar responde a un criterio cualitativo, definido esencialmente por las necesidades del proceso de conocimiento descubiertas en el curso de la investigación" 
El sujeto ni su subjetividad se pueden relacionar con la cantidad, ya que no es posible cuantificar singularidades, sino tomarlas una por una, por su condición particular, es por eso que el análisis es de lo particular: "cuando en lugar de asociar al individuo con la condición unitaria de cantidad lo vemos definido en la condición cualitativa de singularidad, en la que aparece como expresión diferenciada y única de una cualidad en proceso de estudio, el estudio de casos adquiere una connotación diferente" 
La expresión cualitativa de singularidad es para la técnica psicoanalítica lo que Lacan comenta como la reintegración por parte del sujeto de su propia historia, o la restitución de la historia del sujeto, donde la historia no debe confundirse con el pasado:
"Esta dimensión revela cómo acentuó Freud en cada caso los puntos esenciales que la técnica debe conquistar; puntos que llamaré situaciones de la historia... ¿Les mostré que no era tan simple. La historia no es el pasado. La historia es el pasado historizado en el presente, historizado en el presente porque ha sido vivido en el pasado. El camino de la restitución de la historia del sujeto adquiere la forma de una búsqueda de restitución del pasado. Esta restitución debe considerarse como el blanco hacia el que apuntan las vías de la técnica" .
Para González Rey esa historia es la característica de la singularidad, de la constitución subjetividad y es a lo que debe apuntar el estudio de caso como herramienta de acceso a ella: "Damos gran importancia al estudio de casos como procedimiento general de la investigación cualitativa, los cuales representan una herramienta privilegiada para el acceso a una fuente diferenciada que, de forma única, nos presenta simultáneamente la constitución subjetiva de la historia propia".
A través del estudio de caso el psicoterapeuta (psicoanálisis y otros tipos de terapias) puede realizar investigación sin necesidad de "vestirse de blanco", porque la información que se construye en una psicoterapia es valiosa para un proceso investigativo:
"La información que conceptualizamos en la psicoterapia no es ajena a las ideas y construcciones que trabajamos en el momento de nuestras investigaciones...El hecho de que utilicemos categorías que nos permiten organizar conceptualmente procesos de lo estudiado que están más allá de nuestra posibilidad inmediata de constatación, define un núcleo de generación teórica con necesidades propias relativamente independientes del nivel empírico; lo cual facilita que muchas ideas que surgen durante la actividad profesional del investigador sean relevantes en el curso del proceso teórico, hecho que, en sí mismo determina su legitimidad".
Este método de investigación posee su propia manera de legitimar el conocimiento que construye, legitimación que muestra que un proceso de confrontación constante y que es producto de una labor seria y disciplinar.

EL MÉTODO Y SU LEGITIMIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
A Freud siempre le preocupó la legitimación del trabajo analítico, sobretodo la labor del analista, que para él era más una labor parecida a la del arqueólogo, consistiendo esta en reconstruir de los restos encontrados (del psiquismo) la historia del sujeto: "Lo mismo hace el psicoanalista cuando deduce sus conclusiones de los fragmentos de recuerdos, de las asociaciones y de la conducta de la conducta del sujeto. Los dos tienen un derecho innegable a reconstruir, con métodos de suplementación y combinación, los restos que sobreviven. También los dos están sujetos a comunes dificultad y fuentes de error" .
Freud trata de llevar el tema de las construcciones en las sesiones psicoanalíticas hasta sus últimas consecuencias, dándoles siempre un valor importante, sin preocuparse de su procedencia, es por eso que para él hasta la locura tiene su propio método o lógica: "Su esencia es que no sólo hay método en la locura, como el poeta ya percibió, sino también un fragmento de verdad histórica... Debería abandonarse el vano esfuerzo de convencer al paciente del error de sus delirios y de su contradicción con la realidad, y, por el contrario, el reconocimiento de su núcleo de verdad proporcionaría una base común sobre a cual podría desarrollarse el trabajo terapéutico".
Para Freud no había una sola realidad valedera (que para la ciencia tradicional casi siempre coincide ser la del científico o la del investigador), para él, hasta la locura podría servir para construir teoría y dar herramientas para la práctica, y todo esto gracias a la escucha desprejuiciada de la locura, dándole un lugar, legitimándola: "El conocimiento no se legitima por su correspondencia isomórfica y lineal con una realidad externa a él, si así fuera, no podría expresar construcciones, y se reduciría a conceptos descriptivos posibles de ser definidos de forma directa en la realidad inmediata" 
Freud no le temía a lo que descubría, ni siquiera para recontextualizar sus conceptos, siempre y cuando las bases de su teoría no se modificaran podía admitir ideas y conceptos nuevos, bases que para él se reducían a la transferencia, la resistencia y el inconsciente:
"Puede, por tanto, decirse que la teoría psicoanalítica es una tentativa de hacer comprensibles dos hechos- la transferencia y la resistencia -, que surgen de un modo singular e inesperado al intentar referir los síntomas patológicos de un neurótico a sus fuentes en la vida del mismo. Toda investigación que reconozca estos dos hechos y los tome como punto de partida de su labor podrá ser denominada psicoanálisis, aun cuando llegue a resultados distintos de los míos" 
Esta manera de operar de Freud le trajo algunos detractores como Jung y Adler, acusando a Freud y su teoría, de dogmática, pero como muestra Freud en el anterior párrafo, él no estaba en contra de ideas nuevas, ni siquiera de métodos que fueran distintos a los de él, siempre y cuando estos tuvieran en cuenta los dos pilares fundamentales del psicoanálisis, y esto es lo que González Rey llama continuidad y congruencia de una teoría, que sirve para legitimar el conocimiento que se realiza en ella:
"Hemos definido que la legitimidad del conocimiento se da cuando una teoría puede avanzar en la construcción teórica de lo que estudia, conservando su continuidad y congruencia. Entendemos por continuidad la capacidad de la teoría para integrar dentro de sus términos actuales nuevas zonas de sentido sobre lo estudiado, y como congruencia, la posibilidad de enfrentar momentos de ruptura. Conservando su integridad como teoría, es decir, su capacidad para asimilar construcciones nuevas sin perder su integridad" 
El psicoanálisis es capaz de producir nuevos conceptos que confronten a los ya adquiridos, y esa es el objetivo de la investigación y su valor heurístico. En este tipo de investigación la teoría y las significaciones que realice el investigador de esta son sus ejes: "Al reconocer las dimensiones de congruencia y continuidad del conocimiento como formas de legitimidad, reconocemos que la fuente del conocimiento está en la producción teórica por tanto, una idea o construcción tendrá valor heurístico no por el sistema de datos en que se apoya, sino por su significación para los procesos constructivos comprometidos con el momento actual de la producción".
La teoría reemplazaría el lugar preponderante que tuvieran en las investigaciones cuantitativas y positivistas los instrumentos, o lo empírico, ayudando a construir conceptualizaciones de las diferentes problemáticas a que nos vemos abocados por la realidad:
"El lugar que hemos otorgado a la teoría en la investigación cualitativa exige el desarrollo de formas de legitimidad del conocimiento que no tengan dependencia directa ni de los instrumentos ni del momento empírico, pues la complejidad de los sistemas teóricos lo impide. Hoy, cuando la ciencia se encuentra ante problemas frente a los cuales las construcciones teóricas son una condición, más que una consecuencia, la legitimidad del conocimiento tiene que integrar aspectos cualitativos de la construcciones teóricas, que tiene significado en relación con la realidad estudiada" 

EL ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN
El análisis del conocimiento tiene que coincidir con la propuesta metodológica de no objetivizar al sujeto, es por eso que la información no puede ser manejada como un dato cuantificable.
Ya se vio que el estudio de casos es una fuente para la producción teórica de la subjetividad, respetando la singularidad de cada caso, y las informaciones que se analicen en estos estudios de casos tienen que manejarse de una manera diferente a como se manejaban los datos. González Rey en contraste con el dato objetivo, ha dado en llamar a estas representaciones, indicador: "El indicador se legitima en la cualidad integral de lo estudiado…Los indicadores permiten construcciones que posibilitan trascender los límites de la evidencia y del indicador producido en la construcción teórica, y este proceso es una condición para la aparición del próximo indicador…los indicadores representan sólo un momento constitutivo" 
Los indicadores muestran la singularidad de lo estudiado y aportan a la teoría nuevas ideas después de un proceso realizado por el mismo investigador, es el investigador y no los instrumentos ni la "objetividad" los que van a construir y analizar la información: "El analista es, por así decirlo, un interpretante".
Al ser también el investigador un sujeto, puede ser este método acusado de subjetivo, pero esta concepción en vez de ser una prueba de invalidez es lo que permite la legitimidad de la investigación, dándole importancia a la relación que establezca el investigador con lo investigado, y de esa relación es que se va a construir la información, sus indicadores a través del estudio de caso, para aportarle a la teoría nuevos conceptos posibles de ser generalizables.

1 comentarios:

muy bueno maestro, a portazo le dicen en mi barrio :D

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