Orientación Vocacional - El Marco de referencia (Cap.1) - Bohoslavsky, R

 


¿Qué es la Orientación Vocacional?
la tarea propia del psicólogo esta en el diagnóstico y la resolución de los problemas que los individuos tienen en relación con su futuro como estudiantes y productores en el sistema económico de la sociedad a la que pertenecen.

Las tareas que realizan los psicólogos especializados, cuyos destinatarios son las personas que enfrentan en determinado momento de su vida –por lo general el pasaje de un ciclo educativo a otro- la posibilidad y necesidad de ejecutar decisiones. Esto hace de la elección un momento crítico de cambio en la vida de los individuos

-Modalidad Actuarial  El joven que debe elegir una carrera o trabajo puede ser asistido por un psicólogo si éste, una vez conocidas las aptitudes e intereses del consultante, puede encontrar entre las oportunidades existentes, aquellas que más se ajusten a las posibilidades y gustos del futuro profesional. El test es el instrumento fundamental para conocer estas aptitudes e intereses.

-Modalidad Clínica: la elección de una carrera y un trabajo puede ser asistida, si el joven puede llegar a tomar en sus manos la situación que enfrenta y, al comprenderla, llegar a una decisión personal responsable. La entrevista es para estos psicólogos el principal instrumento. vinculada a las técnicas no-directivas promovidas por Rogers en USA. En nuestro país estuvo especialmente influida por los aportes psicoanalíticos (Escuela Inglesa y la Psicología del Yo). 

El adolescente puede llegar a una decisión si logra elaborar los conflictos y ansiedades que experimenta frente a su futuro
Las carreras y profesiones requieren potencialidades que no son específicas. Por lo tanto no pueden definirse a priori ni ser medidas. No son estáticas, sino que se modifican en el transcurso de la vida.
El goce en el estudio y en la profesión depende del tipo de vínculo que se establece con ellos. El interés no es desconocido para el sujeto (puede que lo sean los motivos que determinaron ese interés)
El adolescente debe desempeñar un rol activo. La tarea del psicólogo es esclarecer e informar. La ansiedad no debe ser aplacada, sino resuelta y esto sólo si el adolescente elabora los conflictos que la originan
La OV desde la MC es la colaboración no directiva con el consultante, que tiende a restituirle una identidad y/o promover el establecimiento de una imagen no conflictiva de su identidad profesional.
Se percibirá en los hombres su capacidad de decisión, su posibilidad de elección. Este enfoque incorpora una dimensión ética, ya que considera al hombre sujeto de elecciones, adonde la elección del futuro es algo que le pertenece y que ningún profesional, por capacitado que esté, tiene derecho a expropiar. Se percibirá su capacidad de decisión, su posibilidad de elección

La persona no es sino lo que busca ser. Un joven que concurre a OV demuestra estar preocupado por su persona en relación con su futuro. Concurre a un orientador para buscar ayuda, lo cual indica que en ese vínculo con el futuro está comprometido a otro. Lo que pase en su proceso es un emergente de un contexto social más amplio. El contexto social puede ser analizado en términos de órdenes y esferas institucionales. En OV interesan las relaciones de las personas con el orden institucional de la producción y el orden institucional familiar.
S/ la institución familiar, la persona intenta separarse de un sistema del cual es un elemento periférico, para convertirse en el núcleo de otro sistema.
S/ el orden institucional educación, las personas van a OV porque les preocupa definir sus estudios futuros. NO es un futuro abstracto, sino personificado y también desconocido. El futuro es una familia, y su inclusión en el sistema productivo de la sociedad en que vive.

Las dimensiones del problema
El sistema de valores de una comunidad dada acerca del destino de la gente y del peso que tiene la educación en la posición social de sus miembros determinará el sentido. El contexto social también influye en cuanto a los sistemas de gratificación. Se necesita analizar los vínculos con el “otro”, porque la elección siempre tiene que ver con los otros (reales o fantaseados).
El futuro nunca es pensado en abstracto. El adolescente quiere ser como tal persona real o fantaseada que tiene tales o cuales posibilidades o atributos en virtud del rol ocupacional que ejerce.
Qué hacer, quién ser
Para un adolescente definir el futuro no es sólo definir qué hacer, sino fundamentalmente definir quién ser y, al mismo tiempo, definir quien no ser.
La persona que elige
Un adolescente experimenta grandes cambios y esta sometido a una continua crisis. Implican cambios como: definirse ideológica, religiosa y éticamente, definir su identidad sexual y su identidad ocupacional.
La adolescencia es un período de crisis, transición, adaptación y ajuste. Un ajuste es en el estudio y trabajo, que son el medio y forma para acceder a roles sociales adultos. Cuando se realiza ese ajuste en el plano psicológico, el sujeto ha alcanzado su identidad ocupacional.
La identidad ocupacional es la autopercepción a lo largo del tiempo en términos y roles ocupacionales.
El sentimiento de identidad ocupacional se forma sobre la base de las relaciones con los otros. 
a) La génesis del Ideal del Yo: Las relaciones gratificantes o frustrantes con personas ejecutoras de roles sociales –parientes, amigos, otros- con las que el niño se identifica (cc/icc) tienden a pautar el tipo de relación con el mundo adulto en términos de ocupaciones.
b) Identificaciones con el grupo familiar: Las satisfacciones o insatisfacciones de los padres y otros significativos en función de sus respectivos Ideales del Yo, y la vivencia de las mismas, juegan un papel importante en las influencias que recibe el adolescente en su hogar.
c) Identificaciones con el grupo de pares: a diferencia del grupo familiar, nunca es tomado como grupo de referencia negativo. La pertenencia al grupo de pares es algo adquirido y que debe ser defendido. El sometimiento a las normas del grupo es mayor y las transgresiones son vividas como generadoras de culpa intensa
d) Identificaciones sexuales: las ocupaciones no son consideradas como sexualmente neutras ya que hay ocupaciones más o menos “masculinas” o “femeninas” y el adolescente integra esa valoración dentro de su identidad vocacional.

La crisis de identidad en la adolescencia
Implica la idea de pasaje, reajuste y nueva forma de adaptación. Crisis es algo que muere y algo que nace, con la idea de desestructuración y reestructuración de la personalidad. La tarea del OV es el de ser un en continente de la crisis adolescente y no actuar la urgencia que el consultante tenga por superarla y que ha depositado en el experto.
Lo que define a la persona es el hecho de poder ser un objeto para ella misma (un objeto para sí. “yo soy yo”) 
La experiencia tiene que organizarse sobre tres parámetros:
1. Tiempo: Alguien siente que él es él, porque tiene determinados proyectos que siente como si fueran suyos. Expresan aspiraciones propias y conjugan lo que el individuo quiere alcanzar con una estimación de lo que puede alcanzar. Se vincula con el Ideal del Yo.
2. Espacio: El sentimiento “yo soy yo” surge  sobre la base del esquema corporal que discrimina entre un espacio propio y no propio
3. Otros: La sensación de que “yo soy yo” tiene que ver también con “mis relaciones con los demás”. 

El Yo y las 7 funciones básicas de la personalidad:

1. Adaptación a la realidad: Es la adecuación de medios a fines y una síntesis entre originalidad personal y aceptación de pautas sociales.
2. Interpretación de la realidad: es la discriminación entre “yo y no yo”, que esta alterado si las identificaciones proyectivas e introyectivas son masivas. También se vincula a la percepción de la realidad discriminada en cuanto a figura y fondo.
3. Sentido de la realidad: Es la coherencia de sus acciones entre los tres parámetros de tiempo, espacio y otros (su extrema es la despersonalización: la falta de coherencia en sus acciones)
4. Defensas: Son mecanismos protectores de la desestructuración de la personalidad y operan cuando el yo anticipa conflictos mediante la percepción de señales de alarma. Esta función yoica de anticipación y protección frente a peligros, no tiene la misma plasticidad que en la persona adulta (porque no hay correspondencia entre el peligro anticipado y el peligro real o porque las defensas son demasiado rígidas)
El adolescente se defiende de algo cuando quiere elegir rápido. 
5. Las relaciones de objeto: Interesan las conductas narcisistas, a las conductas simbióticas y a las conductas ligadas con la elaboración de duelos. 
6. Las funciones autónomas: es cuando el yo tiene una orientación positiva hacia la realidad, que se realiza a través de mecanismos adaptativos como el pensamiento, el lenguaje, la voluntad. Sirve para distinguir si “el orden” que un adolescente busca a través de una carrera expresa un mecanismo defensivo obsesivo, o refleja una conducta adaptativa autónoma respecto de los conflictos
7. La síntesis: La integración, la homeostasis.
Otra característica de la personalidad de un adolescente es la catectización del mundo externo favorecida por la salida de la reedición de la situación edípica propia de los comienzos de la adolescencia.

La  adolescencia es la elaboración de 3 duelos básicos: el duelo por los padres, el duelo por el cuerpo infantil y el duelo por las formas infantiles de relación (rol e identidad). También hay duelos por la pérdida de la omnipotencia.

La identidad negativa: Es una interferencia en el logro de la identidad ocupacional. Es el producto de las identificaciones con los aspectos rechazados, fundamentalmente por el grupo familiar. Es lo contrario de lo que el grupo familiar espera que sea el adolescente (ej.: si los padres quieren que estudie una carrera de prestigio, que el adolescente sea un pésimo alumno y fracase, demostrando que es lo contrario a lo que los padres desean que sea).

Desarrollo de la identidad profesional. La vinculación con las ocupaciones pasa evolutivamente por cinco etapas

1. Crecimiento: hasta 14 años. El autoconcepto está asentado sobre la base de la identificación.
Predominan sucesivamente las fantasías, los intereses, las capacidades. Entre los 4 y 10 años, la vocación está determinada por la fantasía, que expresa necesidades básicas del niño. El interés pasa a primer plano entre los 11 y los 12 años. Son gustos.
Los intereses dejan su lugar a las capacidades entre los 13 y los 14 años. La escuela primaria da la oportunidad de probar las habilidades en distintas tareas. 

2. Exploración: de 15 y los 24 años. El autoconcepto está centrado en las identificaciones y en el ejercicio de roles. Hay 3 momentos: 
- Tentativas: (Entre 15 y 17 años). La elección de roles será ejercitada sobre la base de la fantasía.
- Transición: (Entre 18 y 21 años). Hay mayor consideración de la realidad, que permite confrontar las necesidades, gustos e intereses.
- Ensayo: (Entre los 22 y los 24 años). Aquí el individuo elige un área de la realidad como propia.

3. Establecimiento: De 25 a 44 años. Tiene 2 momentos: 
- Ensayo: Supone el cambio de áreas, implica la elección de campos de trabajo dentro de una misma profesión.
- Estabilización: Es puramente creativo desde el punto de vista personal y claramente reparatorio. 
Luego vienen otras dos etapas, una de mantenimiento y otra de declinación, en la que aparece una desaceleración ligada a actividades menores, una preparación para el retiro y luego un período final de retiro.

Un esquema reducido mostraría 3 grandes etapas:
Elección fantaseada: Hasta promediar la adolescencia
Tentativa de elección: Se conjugan intereses, capacidades, sistema de valores, etc. con algún proyecto vocacional.
Elección realista: Comprende la exploración de la realidad, cristalización de un vínculo con un área de la realidad y especificación del vínculo con un área de la realidad.

El  explorador. El adolescente va a consulta en el momento de exploración ya que se interna en un lugar desconocido.
Las situaciones pueden ser de 4 tipos, según el momento de ansiedad, el tipo de conflictos y defensas:
1. Situación predilemática: es alguien a alguien a quien “no le pasa nada” ni se da cuenta que tiene que elegir. Son inmaduros y establecen con el psicólogo una relación filo-paterna. Es traído a la consulta y no sabe para qué viene, por qué viene y qué intereses tiene en eso.
2. Situación dilemática: Se da cuenta de que algo le pasa. Tiene ansiedad confusional, por el miedo de que si no elige algo, nunca dejará de ser adolescente. Los conflictos son ambiguos y ambivalentes. No hay una buena discriminación entre parte y todo (confunde materias con carreras y profesiones). Las defensas principales son: disociación, identificación proyectiva masiva, negación.
3. Situación problemática: se muestra preocupado. Las ansiedades son moderadas, pudiendo ser persecutorias o depresivas (oscilan durante la EV) Hay más discriminación, menos confusión, pero aún no hay integración. Los planteos son dicotómicos (“tal cosa me gustaría para realizarme, tal otra me daría dinero” Las defensas son la proyección, la negación y el aislamiento.
4. Situación de resolución: Los conflictos son ambivalentes y covalentes. Se ha elaborado la separación del proyecto anterior que se dejó de lado

La identidad ocupacional se adquiere cuando la persona integra sus distintas identificaciones, y sabe qué es lo que quiere hacer, de qué manera y en qué contexto. Incluye un cuándo, dónde, cómo (contexto social, ámbitos institucionales y organizaciones sociales), un a la manera de quién (identificaciones con roles ocupacionales adultos), un con qué (objetos: personas, cosas, animales, naturaleza, etc.; instrumentos: manuales, intelectuales, etc.).

La identidad vocacional es una respuesta al para qué y por qué (auténtica, pseudorreparación maníaca, melancólica, compulsiva, otras) de la asunción de esa identidad ocupacional.

Elección y duelo
El que elige, no está eligiendo sólo una carrera. Al elegir, está fijando quién deja de ser, está eligiendo dejar de ser adolescente, dejar de ser otro profesional, está optando dejar otros objetos. En la medida que elige, deja; y éste es otro motivo para decir que la elección ocupacional supone conflictos y formas de resolverlos. 
La elección de carrera supone elaborar duelos. Los duelos se realizan sobre todo sobre 4 situaciones: por la escuela secundaria, por el paraíso perdido de la niñez, por la imagen ideal de los padres, por las fantasías omnipotentes.

El adolescente debe elaborar duelos por objetos que deja (el colegio secundario, sus compañeros, profesores) y duelos por el self (otros proyectos, otras carreras, su omnipotencia, etc.).

Un duelo bien elaborado es cuando pueden tolerar los sentimientos de culpa frente al objeto y frente a sí mismo, experimentados en toda separación (culpa ante sí mismo porque, quien deja algo, siente el Yo empobrecido por la separación de esos objetos, y separarse de esos objetos supone separarse de partes del self). También se fantasea que la separación implicaría actitudes retaliativas de parte del objeto.

Si las fantasías que predominan son retaliativas, hablamos de culpa persecutoria donde el sentimiento que predomina es el resentimiento y las actitudes más manifiestas son el reproche y el autorreproche. Esta culpa puede generar el miedo de elegir lo que gusta por sentir que eso implica un abandono de las expectativas que sobre él han puesto los padres (es un ataque a los padres y el miedo a ser atacado por ellos). Esto puede manifestarse en reproches a los padres que frenan y obstaculizan, cuando, en realidad, no ocurre tal cosa o, en autorreproches por hacer lo que se quiere, y no lo que quieren los otros. 

También puede determinar el abandono de proyectos valiosos, porque se siente que concretarlos implica desatender otros aspectos del self que reclaman atención.
Puede determinar “patologías frente al éxito”, como bloqueos intelectuales frente a la tarea concreta de estudiar o frente a tests. Son formas de autoboicot basadas en la culpa “por crecer”, que puede reflejar la culpa persecutoria frente a los padres de la adolescencia, al self infantil, a los compañeros, a los profesores que se dejan, etc.

La culpa depresiva se caracteriza por por conductas reparatorias (ej.: “voy a estudiar muchísimo, para convencer a mis padres de que yo soy apto para seguir ingeniería”). El sentimiento que predomina es la tristeza. Pero el Yo no se entrega a la misma, sino que, por el contrario, tiene cada vez mayor deseo de vivir, de luchar, de reparar auténticamente el objeto dañado.

El adolescente que elige y acepta crecer está dando el primer gran salto hacia la separación del grupo familiar, lo cual supone una re-estructuración enorme de el mismo y de todo el grupo familiar, y esto es suficiente motivo para sentirse culpable. 

Al elegir tambien se convierte en depositario del rol reparatorio presente en toda estructura. Esto permite entender el sentido que tienen las expectativas paternas y fraternas respecto de la carrera que elige el adolescente. Toda la familia está pendiente de la elección, porque inconscientemente hace cargo al adolescente de la reparación de todo el grupo. 
El adolescente que elige se siente siempre frente a un conflicto de dependencia-independencia. 
El adolescente tiene que poder detectar, aislar y separar las partes de sí que ha depositado en los objetos que deja y reintroyectar estos aspectos, debe poder percibir la realidad y soportar la ambivalencia ante el objeto
Etapas del proceso de elaboración en OV:
Lamento: se queja de que si hubiese pasado tal cosa (X) no tendría los conflictos que tiene.
Decepción y desesperación: des-esperar”, de que nada va a ser alcanzado. Este momento es muy importante, porque el joven examina sus sistemas de valores, su ideología, sus relaciones con los objetos. 
La mayor dificultad del psicólogo esta en poder tolerar ese momento de desesperación y desesperanza sin apurarse, porque este momento reedita en él sus propios sentimientos de desesperanza cuando eligió la carrera y es probable que apele a conductas aplacatorias, como el consejo o la sugerencia (para que “crea en algo” o “tenga fe en algo”)
Separación: Es la separación de lo que de sí se deja. Los objetos se sienten a la vez, lejanos y próximos. 

En las últimas entrevistas, aparecen fantasías de muerte o intensos sentimientos de soledad. O sienten que no están contentos ante la decisión tomada, sino que estan tristes y apesadumbrados aunque, al mismo tiempo, con una “alegría responsable”.

1. Anhelo de complementarse: Grinberg, al referirse a los duelos del self, menciona un sentimiento que expresa el “anhelo de complementarse”. Puede entenderse como la búsqueda de algo perdido Algo de esto hay en el “quiero realizarme”, “quiero encontrarme” de los adolescentes. Este intento de “reencuentro” que el adolescente busca en el momento de elección, se realiza a veces desde un punto de vista mágico, mediante la identificación con algún otro, cuya imagen es el modelo de lo que él quisiera ser. 

2. La omnipotencia perdida: Cuando es negada, aparece la fantasías de seguir “carreras monstruo” (ej.: “primero voy a estudiar física y astronomía para entender el universo; luego biología, veterinaria y medicina para entender los fenómenos vivos, después filosofía para dar sentido a todo esto y psicología y ciencias de la educación para poder transmitir todo esto a los demás”). Esto supone la negación de los propios límites.

3. El cuerpo adolescente que se pierde: Esto determina fantasías de “eterna juventud”, que pueden llevar a la elección de ciertas carreras (ej.: medicina para “corregir” o “curar” el propio cuerpo trabajando sobre el cuerpo de los otros).

4. Las identificaciones dejadas de lado: Esto se manifiesta a veces en la definición de elecciones, en que se propone una actividad como profesión y otra como hobby. Esta última recoge los intentos reparatorios no absorbidos por la ocupación principal. Expresa además, los aspectos de la identidad (algunas identificaciones) no integradas totalmente.

5. El manejo del tiempo: La urgencia ligada con el miedo de “perder tiempo” revela el miedo de perder aquello que, con el correr del tiempo, se pierde de sí mismo. El caso contrario de demora expresa una forma de control (ej.: “sin no hago nada el tiempo no transcurre, no pierdo mi adolescencia, etc.”).

a. Duelos ante los éxitos: En parte porque los logros pueden ser vividos con culpa (cuando lo logrado fue por usurpación, competencia o triunfo sobre otros). Porque además lograr algo supone perder aquella parte del self que incluía el proyecto (ej.: cuando el adolescente quiere seguir el proceso de orientación vocacional, cuando ya resolvió el conflicto de elección).

Los duelos elaborados durante un proceso de orientación vocacional se expresan mediante sentimientos y manifestaciones clínicas. Sentimientos de tristeza, soledad, ambivalencia, culpa, libertad del pasado y mayor contacto con el presente. También se percibe un aspecto general de cansancio, reflexión, autonomía y ganas de hacer cosas.

Momentos de la elección


Elección madura. Elección ajustada

Elección Madura: Depende de la elaboración de los conflictos y no de la negación de los mismos. Se basa en que el adolescente pueda pasar de un empleo defensivo de las identificaciones a un empleo instrumental de las mismas, al lograr identificarse con sus propios gustos, intereses, aspiraciones, etc., e identificar el mundo externo, las profesiones, ocupaciones, etc. En síntesis, es una elección que depende de la identificación consigo mismo.

Elección Ajustada: Es una elección en la que el autocontrol permite al adolescente hacer coincidir sus gustos y capacidades con las oportunidades exteriores. Interviene la síntesis entre responsabilidad individual, consigo mismo, y la responsabilidad social. La diferencia fundamental entre una elección ajustada y una mala elección es que aquella es una elección a-conflictiva. Los conflictos no son elaborados y resueltos, sino controlados o negados. No se examina el mundo interno, sino que se posterga. 

Es una elección que se hace con conocimiento de lo que se puede y de lo que no se puede, pero sin que se haya superado todavía el conflicto que tal conocimiento supone.

Fuente: Resumen Psicología UNR

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