Goffman, E. - Estigma e identidad social

Estigma se refiere a signos corporales con los cuales se intentaba exhibir algo malo y poco habitual en el status moral de quinen los presentaba. Sera utilizado para referirse a un atributo desacreditador en un individuo. La sociedad establece los medios para categorizar a las personas y el complemento de atributos que se perciben como corrientes naturales en los miembros de cada una de esas categorías. El medio social establece las categorías de personas que en él se pueden encontrar.
Es probable que al encontrarnos ante un extraño las primeras apariencias nos permitan prever en que categoría se halla y cuáles son sus atributos, su identidad social. El carácter que atribuimos es una identidad social virtual. La categoría y atributos que, según puede demostrarse, le pertenecen, es una identidad social real. El extraño que está presente ante nosotros puede demostrar ser dueño de un atributo que lo vuelve diferente de los demás (dentro de la categoría de personas a la que él tiene acceso) y la convierte en alguien menos apetecible. Dejamos de verla como una persona total y corriente para reducirlo a un ser inficionado y menospreciado. Es un estigma. A veces se llama defecto, falla o desventaja. Esto es una discrepancia entre la identidad social virtual y la real. Un individuo puede ocultar su defecto físico, por temor a que su pretendido status físico se vea desacreditado. Un estigma es realmente una clase especial de relación entre atributo y estereotipo. Hay 3 tipos: Las abominaciones del cuerpo. Defectos de carácter del individuo. Estigmas tribales de la raza, nación o religión. En los tres tipos están los mismos rasgos sociológicos: un individuo que podía haber sido fácilmente aceptado en un intercambio social corriente posee un rasgo que puede imponerse a la fuerza a nuestra atención y nos lleva a alejarnos de él cuando lo encontramos, anulando el llamado que nos hacen el resto de sus atributos. Las actitudes y medidas que los normales adoptan hacia los estigmatizados son conocidas. Y la acción social intenta suavizar y mejorar. Creemos que la persona que tiene un estigma no es totalmente humana y así practicamos diversos tipos de discriminación, mediante la cual reducimos en la práctica, sus posibilidades de vida. Construimos una ideología del estigma para explicar su inferioridad y dar cuenta del peligro que presenta esa persona. El estigmatizado tiende a sostener las mimas creencias sobre la identidad que nosotros, la sensación de ser una persona normal.
El rasgo central que caracteriza la situación vital del individuo estigmatizado está referido a la aceptación. Las personas que tiene trato no logran darle el respeto y la consideración que los aspectos no contaminados de su identidad social habían hecho prever y que el había previsto recibir, se hace eco del rechazo cuando descubre que alguno de sus atributos lo justifican. El estigmatizado le será posible intentar corregir lo que considera el fundamento objetivo de su deficiencia. Debe mencionarse, la tendencia a la virtualización resultante del peligro que para el estigmatizado significa caer en manos de servidores fraudulentos que le venden los medios para corregir la elocución, etc. Esto revela los extremos en que están dispuestos a llegar los estigmatizados. Este también puede intentar corregir su condición en forma indirecta, dedicando un enorme esfuerzo personal al manejo de áreas de actividad que por razones accidentales o físicas se consideran inaccesibles para quien posea su defecto. Una persona estigmatizada puede reaccionar a su problema aislándose, carente de feedback (intercambio social con los demás) y podrá volverse desconfiada, depresiva, hostil, ansiosa y aturdida. Tener conciencia de la inferioridad significa que uno no puede dejar de formularse cierto sentimiento crónico del peor tipo de inseguridad, y eso trae como consecuencia ansiedad o algo peor. El temor a que los demás puedan faltarle el respeto a  una persona por algo que esta exhibe significa que se sentirá siempre insegura en su contacto con otra gente. Proviene de algo que ese individuo sabe que no puede arreglar, la inferioridad. Por lo tanto, la gente tendrá más aversión y no se sentirá seguro con ellos. El estigmatizado puede descubrir que se siente inseguro acerca del modo en que los normales lo identifican y reciben. Aparece en él la sensación de no saber qué es lo que los demás piensan realmente de el.
El igual y el sabio
La persona estigmatizada es aislada por la sociedad de modo que pasa por ser una persona desacreditada frente a un mundo que no lo acepta. Casi siempre advertirá que existe gente sensible dispuesta a adoptar su punto de vista en el mundo y a compartir el sentimiento de que es humano y esencialmente moral. Hay que considerar dos categorías. El grupo de personas benévolas es el que comparte su estigma. Y Conocedoras por experiencia propia.
Entre sus iguales, el estigmatizado puede usar su desventaja como base para organizar su vida, debiendo resignarse a vivir en un mundo incompleto. Los integrantes de una categoría particular de estigma tienden a reunirse en pequeños grupos sociales. Estos comparten su estigma, y se definen como iguales. El otro grupo es de los sabios, personas normales cuya situación especial los lleva a estar íntimamente informadas acerca de la vida secreta de los individuos estigmatizados y a simpatizar con ellos y que gozan de cierto grado de aceptación y de cortes pertenencia al clan. Las personas sabias son hombres marginales ante quienes el individuo que tiene el defecto no necesita avergonzarse ni ejercer autocontrol, porque sabe que será considerado como una persona corriente. Un tipo de persona sabia es la que cuya sabiduría viene de sus actividades en un establecimiento, que satisface las necesidades de los que tienen estigma como las medidas que la sociedad adopta respecto de estas personas. Otro tipo de persona sabia es la que se relaciona con un individuo estigmatizado a través de una estructura social; esta relación hace que en algunos aspectos, el resto de la sociedad más amplia considere a ambos como una sola persona (ej. padre del invalido) están obligados a compartir parte del descredito de la persona estigmatizada con la cual nos une la relación.

Freud, S. - Sobre las trasposiciones de la pulsión, en particular del erotismo anal

Amorrortu Editores.
Hace unos cuantos años, la observación psicoanalítica me sugirió la conjetura de que la coincidencia constante de estas tres cualidades del carácter: ordenado, ahorrativo y terco, es indicio de un refuerzo de los componentes anal-eróticos en la constitución sexual de esas personas, pero que en el curso de su desarrollo tales modos de reacción privilegiados del yo llegaron a plasmarse por vía del consumo de su erotismo anal
En aquel tiempo me interesaba dar a conocer un vínculo discernido en los hechos; cuidé poco de su apreciación teórica. Desde entonces se ha generalizado la concepción de que cada una de las tres cualidades, avaricia, minuciosidad pedante y terquedad, proviene de las fuentes pulsionales del erotismo anal o (dicho de manera más cauta y completa) recibe poderosos suplementos de esas fuentes. En efecto, los casos a quienes la reunión de los tres defectos de carácter ya mencionados imprimía un sello particular (carácter anal) no eran sino los extremos, y en ellos el nexo que nos interesa no podía menos que traslucirse incluso para una observación poco perspicaz.
Algunos años después, a partir de una profusión de impresiones y guiado por una experiencia analítica de particular fuerza probatoria, extraje la conclusión de que en el desarrollo de la libido humana había que suponer, antes de la fase del primado genital, una «organización pregenital» en la que el sadismo y el erotismo anal desempeñan los papeles rectores .
A partir de ese momento ya no podía posponerse la pregunta por la ulterior pervivencia de las mociones pulsionales anal-eróticas. ¿Cuál fue su destino después que perdieron su sígnificatividad para la vida sexual tras el establecimiento de la organización genital definitiva? ¿Sobreviven como tales, sólo que en el estado de la represión? ¿Son sometidas a la sublimación o consumidas por trasposición en cualidades del carácter? ¿O hallan acogida en la nueva conformación de la sexualidad regida por el primado de los genitales? O mejor dicho, puesto que no es probable que ninguno de estos destinos del erotismo anal sea el excluyente, ¿en qué escala y de qué manera contribuyen estas diversas posibilidades a decidir sobre los destinos del erotismo anal, cuyas fuentes orgánicas no podrían ser cegadas por la emergencia de la organización genital?
Se creería imposible que faltara material para responder estas preguntas, pues los correspondientes procesos de desarrollo y trasposición tienen que haberse consumado en todas las personas que pasan a ser objeto de la indagación psicoanalítica. Sin embargo, este material es tan impenetrable, es tanta la confusión que produce la plétora de impresiones siempre recurrentes, que tampoco hoy puedo proporcionar una solución acabada del problema, sino sólo aportes para una solución. De pasada, no hay razón para que desaproveche la oportunidad de mencionar, si el contexto lo permite, algunas otras trasposiciones pulsionales que no atañen al erotismo anal. Por último, apenas hace falta destacar que los procesos de desarrollo descritos -como sucede en otros que aborda el psicoanálisis- fueron dilucidados a partir de las regresiones a que se vieron constreñidos por los procesos neuróticos.
Puede servir como punto de partida de estas elucidaciones la impresión de que en las producciones de *lo inconciente -ocurrencias, fantasías y síntomas- los conceptos de caca (dinero, regalo), hijo y pene se distinguen con dificultad y fácilmente son permutados entre sí. Al expresarnos de este modo sabemos, desde luego, que transferimos sin derecho a lo inconciente designaciones valederas en otros campos de la vida anímica y nos dejamos extraviar por las ventajas que conlleva una comparación. Repitamos, pues, de una manera menos expuesta a objeciones, que esos elementos a menudo son tratados en lo inconciente como si fueran equivalentes entre sí y se pudiera sustituir sin reparo unos por otros.
Esto se aprecia mejor respecto de los vínculos entre «hijo» y «pene». Tiene que poseer algún significado el hecho de que ambos puedan ser sustituidos por un símbolo común tanto en el lenguaje simbólico del sueño como en el de la vida cotidiana. Al hijo y al pene se los llama el «pequeño» {«das Kleine»}. Es bien sabido que el lenguaje simbólico suele prescindir de la diferencia entre los sexos. El «pequeño», que originariamente mentaba al miembro masculino, puede pasar a designar secundariamente el genital femenino.
Si se investiga con la suficiente profundidad la neurosis de una mujer, no es raro toparse con el deseo reprimido de poseer un pene como el varón. Un fracaso accidental en su vida como mujer, que en sí mismo es hartas veces consecuencia de una fuerte disposición masculina, ha reactivado este deseo infantil (que clasificamos como «envidia del pene» dentro del complejo de castración) y lo ha hecho convertirse, por el reflujo de la libido, en el principal portador de los síntomas neuróticos. En otras mujeres no se registra en absoluto este deseo del pene; su lugar está ocupado por el deseo del hijo, cuya frustración en su vida puede desencadenar la neurosis. Es como si estas mujeres hubieran entendido -desde luego, esto no pudo haber actuado en calidad de motivo- que la naturaleza ha dado a la mujer el hijo como sustituto de lo otro que se vio precisada a denegarle. En otras mujeres, aún, se averigua que ambos deseos estuvieron presentes en la infancia y se relevaron el uno al otro. Primero quisieron tener un pene como el varón y en una época posterior, siempre dentro de la infancia, apareció en su remplazo el deseo de tener un hijo. Uno no puede rechazar la impresión de que factores accidentales de la vida infantil -la presencia o ausencia de hermanos, el vivenciar el nacimiento de un nuevo niño en una época favorable de la vida- son los responsables de esta diversidad, de suerte que el deseo del pene sería en el fondo idéntico al deseo del hijo.
Podemos indicar el destino que experimenta ese deseo infantil del pene cuando en la vida posterior están ausentes las condiciones de las neurosis. Se muda entonces en el deseo del varón; el varón es aceptado como un apéndice del pene. Mediante esa mudanza, una moción contraria a la función sexual femenina se convierte en una favorable a ella. De ese modo se posibilita a esas mujeres una vida amorosa según el tipo masculino del amor de objeto, que puede afirmarse junto al genuinamente femenino, derivado del narcisismo. Ya hemos dicho que en otros casos es sólo el hijo el que produce el paso del amor narcisista de sí mismo al amor de objeto. Por consiguiente, también en este punto el hijo puede ser subrogado por el pene.
Tuve oportunidad de enterarme de sueños de mujeres tras sus primeras cohabitaciones. Revelaban inequívocamente el deseo de guardar consigo al pene que habían sentido, y por tanto respondían, prescindiendo del fundamento libidinoso, a una regresión pasajera del varón al pene como objeto de deseo. Sin duda, se tenderá a reconducir de una manera puramente racionalista el deseo del varón al deseo del hijo, pues en algún momento se llegará a entender que sin la adjunción del varón no se puede tener el hijo. Pero acaso ocurra más bien que el deseo del varón nazca independientemente del deseo del hijo, y que el viejo deseo del pene se le acople como un refuerzo libidinoso inconciente cuando aquel emerge por motivos comprensibles, que pertenecen por entero a la psicología del yo.
El valor del proceso descrito reside en que transporta hasta la feminidad un fragmento de la masculinidad narcisista de la joven y así lo vuelve inocuo para la función sexual femenina. Por otro camino, también un sector del erotismo de la fase pregenital deviene idóneo para ser aplicado en la fase del primado genital. El hijo es considerado por cierto como «Lumpf» (véase el análisis del pequeño Hans), como algo que se desprende del cuerpo por el intestino; así, un monto de investidura libidinosa aplicado al contenido del intestino puede extenderse al niño nacido a través de él. Un testimonio lingüístico de esta identidad entre hijo y caca es el giro «recibir de regalo un hijo». En efecto, la caca es el primer regalo, una parte de su cuerpo de la que el lactante sólo se separa a instancias de la persona amada y con la que le testimonia también su ternura sin que se lo pida, pues en general no empuerca a personas ajenas. (Con la orina se producen reacciones parecidas, aunque no tan intensas.) En torno de la defecación se presenta para el niño una primera decisión entre la actitud narcisista y la del amor de objeto. 0 bien entrega obediente la caca, la «sacrifica» al amor, o la retiene para la satisfacción autoerótica o, más tarde, para afirmar su propia voluntad. Con esta última decisión queda constituido el desafío (terquedad) que nace, pues, de una porfía narcisista en el erotismo anal.
Es probable que el siguiente significado hacia el que avanza la caca no sea oro-dinero, sino regalo. El niño no conoce otro dinero que el regalado, no posee dinero ganado ni propio, heredado. Como la caca es su primer regalo, trasfiere fácilmente su interés de esa sustancia a la que le aguarda en la vida como el regalo más importante. Quien dude de esta derivación del regalo, que recurra a su propia experiencia en el tratamiento psicoanalítico, estudie los regalos que como médico recibe del enfermo y tenga en cuenta las tormentas de trasferencia que puede provocar en el paciente mediante un regalo.
Entonces, una parte del interés por la caca se continúa en el interés por el dinero; otra parte se transporta al deseo de! hijo. Ahora bien, en este último coinciden una moción anal-erótica y una moción genital (envidia del pene). Pero el pene posee también una significatividad anal-erótica independiente del interés infantil. En efecto, el nexo entre el pene y el tubo de mucosa llenado y excitado por él encuentra ya su prototipo en la fase pregenital, sádico-anal. El bolo fecal o el «palo de caca», según la expresión de un pacientes por así decir el primer pene, y la mucosa excitada es la del recto. Hay personas cuyo erotismo anal ha permanecido intenso e inmutado hasta la época de la prepubertad (diez a doce años); en ellas se averigua que ya durante esta fase pregenital habían desarrollado, en fantasías y jugueteos perversos, una organización análoga a la genital en que pene y vagina estaban subrogados por el palo de caca y el intestino. En otros -neuróticos obsesivos- se puede tener noticia del resultado de una degradación regresiva de la organización genital. Se exterioriza en que toda clase de fantasías originariamente de concepción genital se trasladan a lo anal, el pene es sustituido por el palo de caca, la vagina por el intestino.
Cuando el interés por la caca retrocede de manera normal, la analogía orgánica aquí expuesta hace que aquel se trasfiera al pene. Si luego en la investigación sexual se averigua que el hijo ha nacido del intestino, él pasará a ser el principal heredero del erotismo anal, pero el predecesor del hijo había sido el pene, tanto en este como en aquel sentido.
Estoy convencido de que los múltiples nexos dentro de la serie caca-pene-hijo se han vuelto ahora enteramente inabarcables, y por eso intentaré subsanar esa falta mediante una figuración gráfica en cuyo examen se puede volver a apreciar el mismo material, pero en otra secuencia. Por desdicha, este medio técnico no es lo bastante flexible para nuestros propósitos, o todavía no hemos aprendido a usarlo adecuadamente. Ruego entonces no se planteen exigencias rigurosas al esquema adjunto.
 Del erotismo anal surge, en un empleo narcisista, el desafío como una reacción sustantiva del yo contra reclamos de los otros; el interés volcado a la caca traspasa a interés por el regalo y luego por el dinero. Con el advenimiento del pene nace en la niñita la envidia del pene, que luego se traspone en deseo del varón como portador del pene. Antes, todavía, el deseo del pene se ha mudado en deseo del hijo, o este último ha remplazado a aquel. Una analogía orgánica entre pene e hijo (línea de puntos) se expresa mediante la posesión de un símbolo común a ambos (el «pequeño»). Luego, del deseo del hijo un camino adecuado a la ratio (línea doble) conduce al deseo del varón. Ya hemos apreciado el significado de esta trasposición pulsional.
Otra pieza de este nexo se discierne con mayor nitidez en el varón. Se establece cuando la investigación sexual del niño lo ha puesto en conocimiento de la falta de pene en la mujer. Así, el pene es discernido como algo separable del cuerpo y entra en analogía con la caca, que fue el primer trozo de lo corporal al que se debió renunciar. De ese modo el viejo desafío anal entra en la constitución del complejo de castración. La analogía orgánica a consecuencia de la cual el contenido del intestino figuraba el precursor del pene durante la fase pregenital no puede contar como motivo; sin embargo, halla un sustituto psíquico mediante la investigación sexual.
Cuando aparece el hijo, la investigación sexual lo discierne como «Lumpf» y lo inviste con un potente interés, anal-erótico. El deseo del hijo recibe un segundo complemento de la misma fuente cuando la experiencia social enseña que el hijo puede concebirse como prueba de amor, como regalo. Los tres, columna de caca, pene e hijo, son cuerpos sólidos que al penetrar o salir excitan un tubo de mucosa (el recto y la vagina, que, según una feliz expresión de Lou Andreas-Salomé, le ha tomado terreno en arriendo) (ver nota). De ese estado de cosas, la investigación sexual infantil sólo puede llegar a saber que el hijo sigue el mismo camino que la columna de heces; por regla general, ella no llega a descubrir la función del pene. No obstante, es interesante ver que una armonía orgánica vuelva a salir a la luz en lo psíquico, tras muy numerosos rodeos, como una identidad inconciente.

Freud, S. - La organización genital infantil (Una interpolación en la teoría de la sexualidad)

Amorrortu Editores.

Es bien demostrativo de la dificultad que ofrece el trabajo de investigación en el psicoanálisis que rasgos universales y constelaciones características puedan pasarse por alto a despecho de una observación incesante, prolongada por decenios, hasta que un buen día se presentan por fin inequívocamente; con las puntualizaciones que siguen querría reparar un descuido de esa índole en el campo del desarrollo sexual infantil.
Es sin duda notorio, para los lectores de mis Tres ensayos de teoría sexual (1905), que en ninguna de las posteriores ediciones de esa obra emprendí una refundición, sino que mantuve el ordenamiento originario y di razón de los progresos de nuestra intelección mediante intercalaciones y enmiendas del texto. Debido a ello, acaso ocurra muchas veces que lo viejo y lo nuevo no se fusionen bien en una unidad exenta de contradicción. En efecto, al comienzo el acento recayó sobre la fundamental diversidad entre la vida sexual de los niños y la de los adultos; después pasaron al primer plano las organizaciones pregenitales de la libido, así como el hecho asombroso, y grávido de consecuencias, de la acometida en dos tiempos del desarrollo sexual. Por último, reclamó nuestro interés la investigación sexual infantil, y desde ahí se pudo discernir la notable aproximación del desenlace de la sexualidad infantil (cerca del quinto año de vida) a su conformación final en el adulto. Hasta ese punto he llegado en la última edición (1922) de los Tres ensayos.
En la página 63 de ese volumen consigno que «a menudo, o regularmente, ya en la niñez se consuma una elección de objeto como la que hemos supuesto característica de la fase de desarrollo de la pubertad. El conjunto de las aspiraciones sexuales se dirigen a una persona única, y en ella quieren alcanzar su meta. He ahí, pues, el máximo acercamiento posible en la infancia a la conformación definitiva que la vida sexual presentará después de la pubertad. La diferencia respecto de esta última reside sólo en el hecho de que la unificación de las pulsiones parciales y su subordinación al primado de los genitales no son establecidas en la infancia, o lo son de manera muy incompleta. Por tanto, la instauración de ese primado al servicio de la reproducción es la última fase por la que atraviesa la organización sexual».
Hoy ya no me declararía satisfecho con la tesis de que el primado de los genitales no se consuma en la primera infancia, o lo hace sólo de manera muy incompleta, La aproximación de la vida sexual infantil a la del adulto llega mucho más allá, y no se circunscribe a la emergencia de una elección de objeto. Si bien no se alcanza una verdadera unificación de las pulsiones parciales bajo el primado de los genitales, en el apogeo del proceso de desarrollo de la sexualidad infantil el interés por los genitales y el quehacer genital cobran una significatividad dominante, que poco le va en zaga a la de la edad madura. El carácter principal de esta «organización genital infantil» es, al mismo tiempo, su diferencia respecto de la organización genital definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, sólo desempeña un papel un genital, el masculino. Por tanto, no hay un primado genital, sino un primado del falo.
Por desdicha, sólo podemos describir estas constelaciones respecto del varoncito; carecemos de una intelección de los procesos correspondientes en la niña pequeña. Aquel percibe, sin duda, la diferencia entre varones y mujeres, pero al comienzo no tiene ocasión de relacionarla con una diversidad de sus genitales. Para él es natural presuponer en todos los otros seres vivos, humanos y animales, un genital parecido al que él mismo posee; más aún: sabemos que hasta en las cosas inanimadas busca una forma análoga a su miembro. Esta parte del cuerpo que se excita con facilidad, parte cambiante y tan rica en sensaciones, ocupa en alto grado el interés del niño y de continuo plantea nuevas y nuevas tareas a su pulsión de investigación. Querría verlo también en otras personas para compararlo con el suyo; se comporta como si barruntara que ese miembro podría y debería ser más grande. La fuerza pulsionante que esta parte viril desplegará más tarde en la pubertad se exterioriza en aquella época de la vida, en lo esencial, como esfuerzo de investigación, como curiosidad sexual. Muchas de las exhibiciones y agresiones que el niño emprende y que a una edad posterior se juzgarían como inequívocas exteriorizaciones de lascivia, se revelan al análisis como experimentos puestos al servicio de la investigación sexual.
En el curso de estas indagaciones el niño llega a descubrir que el pene no es un patrimonio común de todos los seres semejantes a él. Da ocasión a ello la visión casual de los genitales de una hermanita o compañerita de juegos; pero niños agudos ya tuvieron antes, por sus percepciones del orinar de las niñas, en quienes veían otra posición y escuchaban otro ruido, la sospecha de que ahí había algo distinto, y luego intentaron repetir tales observaciones de manera más esclarecedora. Es notoria su reacción frente a las primeras impresiones de la falta del pene. Desconocen esa falta; creen ver un miembro a pesar de todo; cohonestan la contradicción entre observación y prejuicio mediante el subterfugio de que aún sería pequeño y ya va a crecer, y después, poco a poco, llegan a la conclusión, afectivamente sustantiva, de que sin duda estuvo presente y luego fue removido. La falta de pene es entendida como resultado de una castración, y ahora se le plantea al niño la tarea de habérselas con la referencia de la castración a su propia persona. Los desarrollos que sobrevienen son demasiado notorios para que sea necesario repetirlos aquí. Me parece, eso sí, que sólo puede apreciarse rectamente la significatividad del complejo de castración si a la vez se toma en cuenta su génesis en la fase del primado del falo.
Es notorio, asimismo, cuánto menosprecio por la mujer, horror a ella, disposición a la homosexualidad, derivan del convencimiento final acerca de la falta de pene en la mujer. Recientemente, Ferenczi (1923), con todo derecho, recondujo el símbolo mitológico del horror, la cabeza de Medusa, a la impresión de los genitales femeninos carentes de pene.
Pero no se crea que el niño generaliza tan rápido ni tan de buen grado su observación de que muchas personas del sexo femenino no poseen pene; ya es un obstáculo para ello el supuesto de que la falta de pene es consecuencia de la castración a modo de castigo. El niño cree, al contrario, que sólo personas despreciables del sexo femenino, probablemente culpables de las mismas mociones prohibidas en que él mismo incurrió, habrían perdido el genital. Pero las personas respetables, como su madre, siguen conservando el pene. Para el niño, ser mujer no coincide todavía con falta del pene.  Sólo más tarde, cuando aborda los problemas de la génesis y el nacimiento de los niños, y colige que sólo mujeres pueden parir hijos, también la madre perderá el pene y, entretanto, se edificarán complejísimas teorías destinadas a explicar el trueque del pene a cambio de un hijo. Al parecer, con ello nunca se descubren los genitales femeninos. Como sabemos, el niño vive en el vientre (intestino) de la madre y es parido por el ano. Con estas últimas teorías sobrepasamos la frontera temporal del período sexual infantil.
No carece de importancia tener presentes las mudanzas que experimenta, durante el desarrollo sexual infantil, la polaridad sexual a que estamos habituados. Una primera oposición se introduce con la elección de objeto, que sin duda presupone sujeto y objeto. En el estadio de la organización pregenital sádico-anal no cabe hablar de masculino y femenino; la oposición entre activo y pasivo es la dominante.
En el siguiente estadio de la organización genital infantil hay por cierto algo masculino, pero no algo femenino; la oposición reza aquí: genital masculino, o castrado. Sólo con la culminación del desarrollo en la época de la pubertad, la polaridad sexual coincide con masculino y femenino. Lo masculino reúne el sujeto, la actividad y la posesión del pene; lo femenino, el objeto y la pasividad. La vagina es apreciada ahora como albergue del pene, recibe la herencia del vientre materno.

Neuronas, sinapsis y señalizaciones

La neurona es una unidad morfológica, funcional y nutritiva del tejido nervioso. Por ella el humano recibe información. Entran en contacto con otras y producen Sinapsis (formada por las superficies de contacto de dos células nerviosas diferentes) 
Hay tres tipos:
Las que Vinculan el axon de una célula con las dendritas de otra.
Las que Vinculan el axon de una célula con el cuerpo.
Las que vinculan un territorio neuronal con una fibra muscular o una célula glandular.
Otros contactos que se pueden dar:
Las conexiones de axones entre sí,
Las conexiones de dendritas entre sí,
Las conexiones de cuerpos celulares entre sí.
En las sinapsis eléctricas el sentido de la transmisión es reversible. Son más rápidas y antiguas que las sinapsis químicas, que son unidireccionales y medidas por neurotransmisores. Su proceso es más refinado, diverso y complejo.
El pasaje de un estimulo en la sinapsis corresponde a la liberación de un neurotransmisor, la cual es destruida durante su pasaje.
Neurotransmisores  
AMINOACIDOS (gliciana, glutamato)
AMINAS (adrenalina, noradrenalina)
PEPTIDOS (somatotrofina)
En la mayoría de las células, el neurotransmisor es ACETILCOLINA.
El neurotransmisor sintetiza, se almacena en vesículas, es transportado hasta la membrana presinaptica y es liberado ejerciendo su acción. Actúa en la membrana postsinaptica, pero no queda pegado, sino que ciertas enzimas específicas lo degradan inactivándolo.
Una sustancia es neurotransmisor cuando la sustancia es sintetizada en la neurona, si está presente en el terminal presinaptico, si repite los efectos de la liberación endógena, si tiene un mecanismo especifico que las inactive. 
Una misma sustancia puede cumplir el papel de neurotransmisor y de hormona.

SEÑALIZACIÓN NERVIOSA
Se da cuando un conjunto de células especializadas (nerviosas) emiten largas prolongaciones como los axones para tomar contacto con otras células blanco alejadas. El potencial de acción al llegar al extremo sináptico hace que se segregue el neurotransmisor. Este se liga a la canales ionicos de la membrana postsinaptica, que al abrirse da paso al flujo informacional. Una señal eléctrica se transformara en una señal química y luego pasara otra vez a una eléctrica. La sinapsis química asegura que el vuelvo del neurotransmisor sea rápido y especifico.
Un neurotransmisor es veloz, tiene alta concentración, se da en pequeño espacio, tiene baja afinidad por ligandos y rápida remoción.

SEÑALIZACIÓN ENDOCRINA
Se da en el caso de las células endocrinas, sus moléculas señal, las hormonas viajan por el torrente sanguíneo y alcanzan todos los confines del cuerpo. Es lenta. Contrasta con la nerviosa, por ello las concentraciones de los neurotransmisores son más altas que las de las hormonas, Esto hace que la afinidad de los neurotransmisores pos sus ligandos sea baja.
Las hormonas se caracterizan por ser lenta, baja concentración, alcance de mayores espacios, mayor afinidad por los ligandos, efecto prolongado.



Especialización hemisférica


Desde una vista horizontal se puede ver el sistema bi-hemisferico, que constituye un modelo espacial y temporal del aparato neurocognitivo. El cerebro está constituido por el hemisferio derecho e izquierdo, ligados funcionalmente por el cuerpo calloso que es un haz asociativo constituido por un millón de fibras nerviosas (constituido de sustancia blanca). Su estudio marca las propiedades de cada sistema. 
Esta disimetría bi-hemisferica está programada genéticamente. Sus singularidades se definen a partir del tercer y cuarto mes de nacimiento. Hasta entonces ambos tienen equipotenciabilidad que permite explicar la posible sustitución de algunas funciones de un hemisferio lesionado por la potenciabilidad funcional del otro ileso.
 
Tipología según la dominancia hemisférica y según los sujetos:
Cerebro izquierdo: explicación, serialidad, racionalidad (calculo), pensamiento analítico-abstracto, cultura occidental, masculino.
Cerebro derecho: comprensión, síntesis, estética arte, pensamiento intuitivo-concreto, cultura oriental, femenino.
La bipartición masculina-femenina sobredeterminada biológicamente es concebible a partir de una sobredeterminacion socio-cultural y los condicionamientos familiares, culturales, sociales, rol sexual, etc., que esta estructura impone.
Esta socio-cultura favorece la dominancia o jerarquización de un hemisferio respecto al otro según los sexos. Hay que esperar que favorezca la complementariedad (no la competencia que empobrece). Una dialógica de complementariedad-antagonismo.
  


El lenguaje analógico: Está ligado al hemisferio derecho del cerebro. La comunicación analógica coincidirá con la comunicación no verbal: los movimientos corporales (kinesia), la postura, los gestos, la expresión facial, el ritmo, la cadencia de las palabras, el silencio e indicadores comunicacionales que aparecen en el contexto Tiene una fuerte conexión con lo contextual-vincular-emocional primario. Más poderosa que el lenguaje digital, convencional. Implica fuertes complejos de emoción acción.
El lenguaje digital: Está ligado al hemisferio izquierdo. Se transmite por símbolos lingüísticos y escritos, y es el vehículo del contenido de la comunicación. La palabra es una convención semántica del lenguaje; no existe correlación entre la palabra y la cosa que representa (excepción de las onomatopeyas) 
Nos comunicamos de manera digital y analógica. Al nivel del contenido, se transmite en forma digital. Al nivel relativo a la relación es analógica.



Baquero, R. - Aprendizaje en la escuela e Instituciones Educativas

Elementos a tener en cuenta para el abordaje de los aprendizajes en la escuela:
Desnaturalizar la mirada por el dispositivo escolar y sobre la infancia, reinstalar el carácter histórico y cultural determinado por el proyecto político y social sobre la infancia que supone la escolarización obligatoria y masiva

Proceso de escolarización que produce un aprendizaje escolar de tipo artificial, por los determinantes duros.

Categoría de Actividad.  Unidad de análisis, para explicar los procesos de apropiación de conocimientos en el ámbito escolar.
 

Para poder desnaturalizar nuestra mirada de la escuela y de los niños que produce, es necesario considerarla más que como un Proyecto Escolar como un Proyecto Social y Político, que es atribuido a los niños pero impuesto por los adultos. Este proyecto, el dispositivo, produce formas particulares de desarrollo infantil.
Los procesos de escolarización masiva, se orientan a producir un efecto FORMATIVO sobre una niñez que es vista como dócil. El llamado “sentimiento de infancia”, dependencia personal del niño respecto al adulto, es por esta razón que se pretende escolarizar a los niños obligatoriamente al concebir de esta manera la niñez como dócil y dependiente de los adultos.
Pero ante la existencia de los “niños de la calle” se revela que la posición de debilidad no esta inscripta en la naturaleza del niño. Por que los niños de la calle son capaces de no depender de los adultos en lo mas mínimo, lo que demuestra que esta concepción resulta ser impuesta por lo social a los niños. Es por esto que se puede ver que la escolarización es una manera de dar tratamiento a la niñez, como un proyecto escolar de carácter político que toma decisiones sobre la vida de los sujetos.
Por otro lado el Discurso Psicológico legitima prácticas en los dispositivos escolares. Las desiciones políticas  que genera el proyecto escolar sobre la vida de los sujetos se toman en base a los criterios de educabilidad legitimados por argumentaciones psicológicas. Es la legitimación de las prácticas pedagógicas por la psicología lo que nos lleva erróneamente a considerar la escolarización como un contexto natural de desarrollo del niño.
 

El dispositivo escolar moderno posee una serie de características que Baquero llama Determinantes Duros, ellos son: 
ORGANIZACIÓN GRADUAL, SIMULTANEA, OBLIGATORIA, ORGANIZACIÓN ESPACIO-TEMPORAL, APRENDIZAJE DESCONTEXTUALIZADO.
 

Trilla a su vez menciona las características de las Instituciones educativas:
    a) Realidad colectiva. Se presenta la escuela como un educatorio común, un lugar que en base a un principio de economía permite enseñar a muchos a la vez. Hoy en día, es común observar en las aulas de la educación primaria de la provincia de Buenos Aires, la permanencia de entre treinta a cuarenta alumnos en una misma aula. Las escuelas se encuentran abarrotadas, las maestras deben responder a las carencias edilicias o a la falta de recursos destinados a la educación enseñando a demasiados chicos a la vez, siendo el aprendizaje menos personalizado y por supuesto, menos efectivo.
    b) Ubicación en un espacio específico. La escuela es un lugar, la escuela como lugar es un edificio, con sus ventajas o sus carencias, un espacio delimitado donde se da lugar a la enseñanza “oficializada”.
    c) Actuación en unos límites temporales determinados. La escuela implica una segmentación del tiempo social, el tratamiento que la escuela da al tiempo es en función del modelo de escuela que asuma, en relación a la pedagogía adoptada. Así es que con la gradualidad, la escuela define ritmos de enseñanza, define qué enseñar y en qué momento. 
    d) Definición de los roles de docente y discente. En la escuela encontramos estos dos roles asimétricos claramente diferenciados, donde sus funciones quedan condicionadas por el marco institucional donde se ejerzan. Maestro y alumno, roles inseparables que se definen mutuamente, es como lo escolar delimita quién va a enseñar y quién a aprender.
    e) Predeterminación y sistematización de los contenidos. Refiere al carácter selectivo y sistemático de los contenidos escolares. Se predetermina qué es lo que se va a enseñar y se lo sistematiza en un plan de estudios, el currículo escolar. Donde rara vez se tiene en cuenta el interés o la opinión de los alumnos a la hora de debatir los contenidos que se impartirán.
    f) forma de aprendizaje descontextualizado. Esta característica implica un sistema de instrucción en el cuál se explican los saberes fuera del contexto donde se aplican, y fuera del ámbito de creación de los mismos. Es decir, la escuela genera un aprendizaje descontextualizado en tanto y en cuanto transmite un saber desconectado del ámbito donde este se produce y aplica, no crea conocimientos ni es lugar para su utilización, tal es la pregunta más frecuente de los escolares ¿Para qué me sirve saber esto? Quedando todo muchas veces en una teoría marchita, que en tanto no se aplica, no genera experiencia, y no siendo relevante para la vida práctica, se olvida.
 

Artificialidad de las prácticas escolares:
Las prácticas escolares suelen proponer artefactos, invenciones generadas por las propias prácticas escolares cuyo sentido no parece apoyarse en referentes extra-muros. La institución escolar debe desplegar practicas idiosincrásicas (no presentes en otras practicas que no persigan fines instruccionales)
Las practicas escolares implican un quiebre en la cotidianeidad de los sujetos, ese quiebre se produce con las prácticas y contextos de crianza, lo cual no implica un error u obstáculo, sino su razón de ser. Pareciera ser que no se pretende preservar las formas naturales del pensamiento infantil sino buscar la apropiación de versiones complejas del pensamiento humano. 
 

UNIDADES DE ANALISIS
El aprendizaje escolar ha sido analizado clásicamente con un enfoque diádico: MAESTRO-ALUMNO  DOCENTE-DISCENTE, en donde se ven dos sujetos con posiciones diferenciadas
En las últimas dos décadas se complejizó el enfoque tratando de captar la multiplicidad de las dimensiones que atraviesan la acción educativa, con lo cual se paso del enfoque diádico al triádico: DOCENTE-ALUMNO-SABER.

Se debe explicar el aprendizaje escolar en función de las características de los dispositivos escolares, incluyendo las relaciones cara a cara pero situándose más allá. Se trata de encontrar una UNIDAD DE ANALISIS que recupere la mirada sobre lo escolar, que resitue este dispositivo en el proyecto político, mostrando fenómenos que el aprendizaje tiene lugar en las escuelas.
NO SE TRATA DE PONERLE MARCO A LOS ENFOQUES DIADICOS Y TRIADICOS, SINO IR MAS ALLA DE LA TRIADA, AVANZANDO SOBRE LOS DETERMINANTES DUROS, UBICANDONOS EN LA NATURALEZA DEL PROYECTO POLITICO.



Componentes que intervienen en una actividad
Instrumentos-Sujeto-Objeto-Reglas-Comunidad-División de tareas (el triangulo de Engestron)
Los instrumentos mediadores son el componente central (rol central, la apropiación de instrumentos semióticos específicos-escritura- y formas matemáticas). En el contexto escolar los instrumentos semióticos pueden ser tanto instrumentos de apropiación como objetos de apropiación.
Sujeto e instrumento se constituyen como tales en virtud de la actividad que los contiene. El sujeto en la actividad escolar, es un alumno. La posición de sujeto esta definida por el conjunto de relaciones que se enuncian. Ser alumno no significa ser niño, significa asumir una cierta posición en un sistema de distribución de tareas.
La comunidad, es la población que regula la actividad. Esto posibilita contextuar una situación en el marco de una trama de relaciones sociales.

Freud, S. - Sobre la dinámica de la transferencia

Todo ser humano por efecto conjugado de sus disposiciones innatas y de los influjos que recibe en su infancia, adquiere una especificidad determinada para el ejercicio de su vida amorosa, y las pulsiones que satisfará, así como las metas que habrá de fijarse. Disposición y azar determinan el destino del hombre. Esto da por resultado un clisé que se repite de manera regular en la trayectoria de la vida, en la medida en que lo consientan las circunstancias exteriores y la naturaleza de los objetos de amor asequibles. Solo un sector de esas emociones ha recorrido el pleno desarrollo psíquico: ese sector está vuelto hacia la realidad objetiva, disponible para la personalidad conciente. Otra parte de las mociones libidinosas ha sido demorada en el desarrollo, está apartada de la personalidad conciente y la realidad objetiva, y sólo tuvo permitido desplegarse en la fantasía o ha permanecido por entero en lo inconsciente. Y si la necesidad de amor de alguien no está satisfecha de manera exhaustiva por la realidad, se verá precisado a volcarse con unas nuevas representaciones-expectativa libidinosas hacia cada nueva persona que aparezca. Es normal que la investidura libidinal aprontada en la expectativa de alguien que está parcialmente insatisfecho se vuelva hacia el médico. Esa investidura se atendrá a modelos, se anudará a uno de los clisés, insertará al médico en una de las series psíquicas     que ha formado. No solo las representaciones-expectativa concientes han producido la transferencia, sino también las rezagadas o inconscientes.
La transferencia se hace intensa en neuróticos bajo análisis; y es la más fuerte resistencia al tratamiento, así como la portadora del efecto salutífero, como condición del éxito. Cuando las asociaciones libres fallan, se deniegan verdaderamente, es porque está bajo el impero de una ocurrencia relativa al analista.
La más poderosa palanca del éxito se muda en el medio más potente de resistencia. Este proceso no es característico del psicoanálisis sino de la neurosis.
Una condición previa de toda psiconeurosis es la introversión de la libido: disminuye el sector de la libido susceptible de conciencia, vuelta hacia la realidad, y en esa medida aumenta el sector de ella entrañada de la realidad objetiva, inconsciente. La libido se ha internado por el camino de la regresión y reanima los imagos infantiles. Todas las fuerzas que causaron la regresión se elevan como resistencias al trabajo para conservar ese estado. La introversión se produjo por una frustración de la satisfacción exterior. La libido disponible había estado bajo la atracción de las partes de complejos inconscientes. Para liberarla es preciso vencer la atracción de lo inconsciente, cancelar la represión (esfuerzo de desalojo) de las pulsiones inconscientes y sus producciones. Cada acto del paciente se forma como compromiso entre las fuerzas cuya meta es la salud y las reprimidas.
Si se persigue un complejo patógeno desde su subrogación conciente (síntoma) hasta su raíz inconsciente, hay una zona donde la resistencia se hace nítida y la ocurrencia que surja aparece como un claro compromiso entre sus requerimientos y los del trabajo de investigación. En este punto sobreviene la transferencia: algo del material del complejo es transferido sobre el psicoanalista, esa transferencia da una ocurrencia inmediata y se anuncia mediante una resistencia (ej: detención de las ocurrencias). Siempre que se aproxima a un complejo patógeno, primero se adelanta hasta la conciencia la parte susceptible de transferencia, y es defendida.
En la cura analítica la transferencia se presenta como el arma más poderosa de la resistencia, y la intensidad será efecto de ésta última.
Hay dos tipos de transferencias: una positiva, de sentimientos tiernos, y una negativa de sentimientos hostiles. La positiva puede ser amistosa (susceptible de conciencia) y erótica (inconsciente). La transferencia que puede resultar como resistencia de la cura es la negativa, o una positiva de mociones eróticas reprimidas. El otro componente, el conciente, es el portador del éxito.
La ambivalencia de las orientaciones del sentimiento es lo que mejor nos explica la aptitud de los neuróticos para poner sus transferencias al servicio de la resistencia. El enfermo actúa sus pasiones sin atender a la situación objetiva real. El médico quiere constreñirlo a insertar esas mociones en la trama del tratamiento (lucha entre intelecto y vida pulsional, discernir y actuar). La transferencia brinda el servicio de volver actuales y manifiestas las mociones de amor escondidas y olvidadas de los pacientes.

Antipsicóticos

Bajo el calificativo de psicótico encontramos síntomas que pueden aparecer en distintas situaciones:

  1. esquizofrenias
  2. trastornos de ideas delirantes
  3. trastornos del estado de animo
  4. demencias
  5. delirium
  6. trastornos de la personalidad.

La elección de un antipsicótico dependerá del caso particular de:
-distintas dimensiones sintomáticas
-su perfil de efectos adversos
-razones de accesibilidad.


Sistemas de neurotransmisión involucrados que dan lugar al efecto psicótico.
-DOPAMINA (D2)
-ACETILCOLINA
-SEROTONINA (5ht2a)
-GLUTAMATO




ANTIPSICOTICOS TIPICOS:
Mecanismo de acción: actúan ejerciendo acciones de bloqueo de receptores:


Dopaminergicos D2: 
cuando se bloquea surge el efecto antipsicótico de síntomas positivos


Colinergicos o muscarinicos M1: Efectos
-VISION BORROSA
-RETENCION URINARIA
-CONSTIPACION
-MENOR INCIDENCIA DEL SEP (por la relación entre dopamina y acetilcolina)


Alfa 1:
-MAREOS
-BAJA PRESION ARTERIAL
-DISFUNCIONES SEXUALES


Histaminicos H1:
-SEDACION
-INCREMENTO DE PESO.


BLOQUEO DE RECEPTORES D2 EN DISTINTAS VIAS PRODUCE:


Vía MESOLIMBICA: disminuye síntomas positivos


Vía DOPAMINERGICA NIGROESTRIADA: SINDROME EXTRAPIRAMIDAL: 
Rigidez. 
Temblor. 
Acinesia. 
Espasmos en la cara, lengua y cuello. 
Sensación de inquietud.


Si el bloqueo de los receptores D2, conduce a un incremento en la síntesis de receptores produce otro efecto adverso DISCINESIA TARDIA (movimientos anormales involuntarios)


Vía MESOCORTICAL: empeoran los síntomas negativos (ABULIA, APATIA) produce el sindrome deficitario inducido por neuroleptidos.


Vía TUBEROINFUNDIBULAR: produce incremento de PROLACTINA.


El SINDROME NEUROLEPTICO MALIGNO: es una urgencia medica.
-fiebre
-rigidez  
-acinesia  
-hipertensión  
-taquicardia  
-alteraciones 
-cognitivas


FARMACOCINETICA antipsicoticos TIPICOS
-Administración vía oral. Hay preparados de acción prolongada.
-Importante efecto en el primer paso hepatico.
-Si el paciente presenta daño hepatico, se deben disminuir las dosis.
-Eliminación vía orina.


FARMACODINAMIA:
1. a mayor afinidad con D2, hay efecto mas incisivo sobre los síntomas psicóticos y mayor incidencia de SEP (HALOPERIDOL)
2. A mayor afinidad con M1, hay efecto mas sedativo y menor incidencia del SEP (LEVOMEPROMAZINA)


ANTIPSICOTICOS ATIPICOS:
-Mejor respuesta en el tratamiento de los síntomas - . Mejoran los síntomas +
-No producen SINDROME DEFICITARIO INDUCIDO POR NEUROLEPTIDOS.
-Bloquean los R D2 y suman antagonismo (bloquean receptores) serotoninergico 5TH2A.
-Muestran interaccion entre los sistemas de NT DOPAMINA Y SEROTONINA.
-Producen menos SEP
-Menor incidencia de discinesia tardia.


Vía MESOCORTICAL: bloqueo de D2 incrementan la liberación de dopamina y esto correlaciona su eficacia sobre los síntomas negativos.


Vía DOPAMINERGICA NIGROESTRIADA: SINDROME EXTRAPIRAMIDAL: los atípicos  bloquean receptores de serotonina, revierte el bloqueo de D2 por lo tanto hay MENOR RIESGO DE PRODUCIR EL SEP.


Vía MESOLIMBICA: el bloqueo de D2 disminuye síntomas positivos y al bloquear serotonina disminuye los síntomas negativos.


Vía TUBEROINFUNDIBULAR: 
bloqueo de D2 y del receptor serotoninergico, INHIBEN LA PRODUCCION DE PROLACTINA 
CLOZAPINA NO SE PUEDE DAR CON CARBAMAZEPINA PORQUE INCREMENTA LA  


AGRANULOSIS
Efectos Adversos:
1. Agranulosis
2. Obesidad
3. Sedacion.
4. Efectos Anticolinergicos (disminución de la presion, disfuncion sexual y mareos)
5. Disminucion del umbral para las convulsiones.


OLANZAPINA
-Metabolismo por higado, por conjugacion y oxidación.  
-POTENCIAL DE DEPENDENCIA O ABUSO cero.
-Eliminación vía renal.  Chequear hepatograma.(funcionamiento del higado)
Efectos Adversos:
1. Incremento de peso
2. Somnoliencia
3. Mareo
4. Estreñimiento
5. Boca seca
6. Taquicardia reversible.
7. alteración de la temperatura corporal.


RISPERIDONA   
-Antipsicótico IDEAL.
-Actúa sobre síntomas positivos y negativos .
-Carece de complicaciones hematologicas,( no produce aganulosis) por eso es la droga de primera linea en psicosis.
- 0 Dosis diaria.
Efectos Adversos:   
Incremento de peso, en menor medida que otros.
MENOS INCIDENCIA DE SEP 


ZIPRASIDONA
-Se utiliza para ansiedad y depresion asociadas con la sintomatologia psicotica.
-Dos dosis diarias.  
-Incrementa su absorción si se toma con alimentos. Eliminación renal.
Efectos Adversos:
1. Mareo
2. somnoliencia
3. menos potencial de incremento de peso.
4. se debe solicitar un ECG (electrocardiograma) antes de administrar porque puede producir un alargamiento del intervalo de QT.


QUETIAPINA
Se utiliza en pacientes bipolares y refractarios. NO produce SEP   .
-Absorción oral buena.  
-Dos dosis diarias.  
-Metabolismo hepatico. Eliminación por vía renal.
Efectos Adversos:
1 Hipotension
2 Taquicardia
 3 Vertigo
4 Somnoliencia
5 Jaqueca
6 Fiebre
7 Renitis
8 Dolor de oido 9 Incremento de peso 


ZOTEPINA
- Antagonista serotonina dopaminergico.
- Mejora la sintomatologia depresiva de cuadros psicóticos.
- Actua sobre síntomas + y – BAJA INCIDENCIA DEL SEP
Efectos Adversos:
1. Astenia
2. Ansiedad
3. Insomnio
4. Somnoliencia
5. Incremento de peso
6. Riesgo de convulsiones en altas dosis.
7. Constipacion
8. Sequedad bucal.


ARIPRIPAZOL
- EVITA EL SEP
- ANTAGONISTA de síntomas POSITIVOS
- AGONISTA de síntomas NEGATIVOS.
- NO PRODUCE INCREMENTO DE PESO.
1. Produce disfunciones sexuales     
2. Riesgo de diabetes.

Atención

No toda la información que llega al organismo es relevante para la conducta. Una conducta adecuada también requiere volcar recursos de procesamiento a la búsqueda y selección en la memoria de aquellas experiencias pasadas que sean más adecuadas para resolver las situaciones en curso. La ejecución de los esquemas de acción también requiere atención para controlar la ejecución de la acción.
Un mecanismo de atención reflejo: el reflejo de orientación
Se encuentra tanto en animales como en el hombre, y es una forma de atención refleja, involuntaria. Consiste en una activación general que surge como respuesta a un estímulo novedoso en el ambiente.
Se presentan manifestaciones conductuales observables: suspensión de la actividad previa, orientación de los canales sensoriales hacia el estímulo, a veces conducta de exploración.
También hay otros dos índices:
· Manifestaciones autonómicas (del sist. Nervioso Autónomo), que consisten en cambios de la frecuencia cardíaca y respiratoria, en la redistribución de la circulación sanguínea y cambios en la conductividad eléctrica de la piel.
· Manifestaciones electrofisiológicas, que consisten en la modificación de la actividad electroencefalográfica.
El reflejo de orientación cesa, es decir se habitúa, cuando el estímulo se presenta repetidamente.
Presencia de varios componentes atencionales:
· La presencia de una modificación fásica del estado de alerta (si el animal estaba dormido el estímulo lo activa).
· La orientación precisa hacia la localización espacial y hacia la naturaleza de la fuente de estímulos.
· El carácter selectivo de esta conducta que se manfiesta en la priorización del estímulo novedoso y la supresión de todas las respuestas no relacionadas con la novedad.
El enfoque multicomponente de la atención
La atención constituida por un conjunto de subsistemas, cada uno de los cuales lleva a cabo diversas operaciones.
Distintas partes del cerebro se activan según qué aspectos de la atención sean requeridos por la tarea experimental (mediante la técnica de estudio “Tomografía”).
En el marco de la neurociencia cognitiva se ha propuesto un modelo de la atención constituido por tres subsistemas neurales o redes (red interconectada a distancia, q es el enfoque de Posner, y es equivalente a lo que nosotros llamamos sistemas. Ambos se refieren a diversas estructuras en distintas localizaciones cerebrales, conectadas por fibras blancas y que están relacionadas con una determinada función). Ellos son:
a) La red de alerta: La atención como mecanismo de alerta
El alerta o activación es un mecanismo endógeno y se lo puede definir como una disposición general del organismo para procesar información.
Hay una fuerte relación entre el estado de alerta y la capacidad de procesar información (sujeto dormido – sujeto despierto / sujeto en coma – sujeto cc)
Fluctuaciones del alerta:
Fluctúa entre dos extremos: el sueño y la vigilia.
· “Alerta Fásica”: Es un estado transitorio de preparación para procesar un estímulo en una situación específica. Hay rápida elevación del estado de activación (Ej. Señal de partida en las competencias deportivas).
· “Alerta Tónica”: Implica cambios más lentos en la disponibilidad del organismo para procesar estímulos. (Ej. Tareas de los operadores del radar).
Al sostenimiento de la atención tb se lo suele llamar “vigilancia”, “atención vigilante”, o “mantenimiento” de la atención.
La red de alerta está compuesta por dos estructuras:
1) La formación reticular: Tendría a su cargo el rol activador. Lo que resultó sorprendente es que las estructuras que mantiene y regulan la activación de la corteza cerebral no se sitúan en la misma corteza, sino debajo de la, y esto es la formación reticular, que se extiende a lo largo del tronco, el hipotálamo y el tálamo. Recibe conexiones de las vías sensoriales que van hacia la corteza y de las vías motoras que salen de la corteza. Se cree que por medio de los núcleos intralaminares o sustancia reticular talámica y sus proyecciones la formación reticular ejercesu función activadora sobre la corteza cerebral.
Las porciones altas de la formación reticular son las que tienen una función activadora (porciones de la mitad superior de la protuberancia, de los pendúculos cerebrales, del tálamo y del hipotálamo).
La localización de las lesiones que producen coma en los humanos coincide con la localización de la sustancia reticular.
La formación reticular posee 4 funciones: 1) regulación del alerta;
2) modulación de los reflejos musculares; 3) regulación de funciones
autonómicas como la frecuencia respiratoria y cardíaca y 4) la modulación de la sensación de dolor.
2) La corteza dorsal del lóbulo frontal derecho: Ejerce el control superior que permite modular la activación.
El neurotransmisor NA parece estar relacionado con el sostenimiento de la atención (sistema noradrenérgico).
b) La red de orientación visual: La orientación a estímulos sensoriales
Nos referimos a los procesos que permiten dirigir el foco de atención hacia una determinada fracción del mundo exterior. La selección de un blanco precede pero no se confunde con la orientación.
La imagen cae dentro de la fóvea central de la retina. La fóvea es la región retiniana que posee mayor concentración de fotorreceptores, de manera que podemos estudiar la orientación visual sobre la base de los movimientos oculares que permiten ubicar el objetivo visual la fóvea central. Sin embargo, es posible atender a la localización de un estímulo de manera encubierta, sin desplazamiento de los ojos.
Hay un cambio encubierto de atención que no es el resultado del desplazamiento de los globos oculares sino por el contrario, parece funcionar como una guía para el movimiento de los ojos hacia localizaciones adecuadas en el campo visual.
Según Posner, la red de orientación visual está organizada por estructuras organizadas verticalmente a 3 niveles: la corteza cerebral, la región subcortical y el tronco cerebral.
· Los daños al área parietal posterior (corteza) afectan sobre todo el “desenganche” del foco atencional de un blanco previo e impiden dirigir el foco atencional hacia un blanco localizado en el hemicampo visual opuesto al lado de la lesión. Estas lesiones no afectan en cambio los desplazamientos del foco atencional dentro del hemicampo visual homolateral a la lesión. (se evidencia esto con la copia de dibujos o en la lectura de números). La lesión del lóbulo parietal derecho tiene un efecto global mayor que el daño al izquierdo. Una hipótesis sostiene que el derecho es dominante para la atención espacial y controla la atención a ambos lados del espacio, mientras que el lóbulo parietal izquierdo juega un rol subsidiario.
· Lesiones en el colículo superior (tronco cerebral) afectan la habilidad para producir cambios del foco atenciona que se manifiesta por el enlentecimiento para pasar de un objetivo visual a otro. No importa el lado del campo visual en donde se localice el estímulo. Lo que está afectado es el movimiento hacia la nueva localización. No solo el movimiento hacia una nueva localización es lento, sino que ni bien cesa el estímulo se vuelve a la localización previa.
· Lesiones en el tálamo (núcleo pulvinar en monos) tb muestran dificultades con la orientación hacia estímulos localizados en el lado opuesto a la lesión. Pero aquí no se trata de negligencia como ocurre por lesiones del lóbulo parietal, sino que la dificultad afecta al sostenimiento de la atención sobre un blanco ya enfocado porque no puede inhibir la respuesta a eventos distractores y abandona el objetivo que debe sostener.
En resumen:
· Lóbulo parietal: Función de desenganchar la atención desde el foco actual.
· Los colículos de los pendúculos cerebrales se activan para mover el punto de atención hacia el nuevo objetivo.
· El púlvinar restringe la entrada de estímulos al área seleccionada de manera de liminar distractores provenientes de otras localizaciones.
Se puede atender a un objeto de distinta escala (grande o pequeño).
Hemisferio derecho: procesamiento global.
Hemisferio izquierdo: procesamiento local.
Los lesionados en el hemis. Izq. Copian la configuración global (trabaja el hemisf. dho.). Los lesionados en el hemisf. dcho. copian los detalles del modelo (trabaja el hemisf. izq.)
c) La red ejecutiva: La atención como un mecanismo selectivo y de capacidad limitada.
La atención tiene una capacidad limitada. Podemos mover nuestra atención alternativamente entre dos focos distintos. Sin embargo hay algunas tareas complejas que se pueden ejecutar paralelamente. Ej. Hablar mientras se conduce. Lo que permite esto es que una de las dos acciones esté automatizada.
La capacidad limitada también se expresa en que no toda la información que ingresa alcanza la cc.
De las operaciones de selección (selección del blanco) se ocupa la red ejecutiva.
Es más difícil atender a dos fuentes de información cuando ambas ingresan por la misma modalidad que si se presentan en modalidades separadas.
Atender está conjuntamente determinado por los eventos ambientales, intereses del individuo y los objetivos actuales.
La red ejecutiva está constituida por varias áreas organizadas verticalmente a nivel de la corteza, los núcleos subcorticales y del tronco cerebral. Se han identificado dos estructuras a nivel cerebral:
*La corteza cingular anterior: Juega un rol integrativo entre la atención al contenido semántico y a la localización visual. Esta área parece estar vinculada con las operaciones mentales relacionadas con la detección del blanco.
*La corteza frontal, las cuales se conectan con una estructura subcortical, los ganglios de la base.
La función selectiva de la red ejecutiva no se aplica solo a la selectividad necesaria para detectar blancos, también participa en la administración de los recursos necesarios para operaciones complejas que requieren no sólo dirección cc de los procesos sensoriales, sino búsquedas dirigidas de estrategias adecuadas en la MLP y control voluntario de la conducta. Algunos sujetos sanos experimentan una disociación entre cc y control voluntario (en el sueño podemos estar cc de lo que estamos soñando pero somos incapaces de de ejercer control voluntario sobre ellos).
En la enfermedad de Parkinson, producida por la degeneración de una parte del sistema dopaminérgico, hay un compromiso general de la atención (el cíngulo recibe entradas del sistema dopaminérgico).